NUEVA YORK — Los Yankees por fin dieron la bienvenida a Aaron Judge el martes por la noche, pero el alivio de ver a su capitán en el jardín derecho vino acompañado de otro recordatorio de lo frágil que sigue siendo su plantilla en septiembre.
Nueva York venció a los Colorado Rockies por 5-3 en el Yankee Stadium, con Cam Schlittler lanzando siete entradas en las que solo encajó una carrera. Ryan McMahon rompió el empate con un doble en la quinta entrada, y Heliot Ramos sentó las bases de la victoria con un jonrón de tres carreras en la octava.
Los Yankees mejoraron su balance a 82-62, a cuatro partidos de Tampa Bay en la División Este de la Liga Americana. Además, se aseguraron su 34.ª temporada ganadora consecutiva. Schlittler se llevó la victoria, Gabriel Hughes cargó con la derrota y David Bednar sumó su 32.º salvamento después de que Colorado recortara la ventaja en la novena entrada.
Sin embargo, la victoria no ha aclarado las dudas sobre la alineación y el cuerpo de lanzadores. Varios jugadores se acercan a momentos clave en sus revisiones médicas, y los Yankees tienen menos de tres semanas para decidir qué jugadores lesionados podrán ayudar en la lucha por los playoffs. Las últimas noticias demuestran por qué una noticia positiva no significa necesariamente que el regreso esté cerca.
El pulgar de Chisholm supone un nuevo motivo de preocupación
Jazz Chisholm Jr. se ha convertido en el último titular de los Yankees en necesitar atención médica tras golpearse el pulgar derecho al deslizarse de cabeza hacia la segunda base en la parte baja de la octava entrada. Había intentado convertir un sencillo en un doble y fue declarado fuera tras revisar la repetición.
Al principio, Chisholm siguió en el partido. Atrapó el roletazo de Jake McCarthy al inicio de la novena entrada, pero su lanzamiento hacia la primera base rebotó. Luis García Jr. lo recogió al vuelo para completar el out, y José Caballero sustituyó a Chisholm en la segunda base.
Boone dijo que los Yankees volverían a evaluar el pulgar el miércoles por la mañana y decidirían si era necesario hacer más pruebas. Explicó cuál era la preocupación inmediata tras el partido.
«Ya veremos. Se ha dado un golpe en el pulgar. Así que ahora mismo lo tiene un poco entumecido. Mañana a ver cómo está».
Chisholm estaba recibiendo tratamiento tras el partido y no habló con los periodistas. Según la última información contrastada, no se había anunciado ninguna fractura, lesión de ligamentos ni decisión sobre su inclusión en la lista de lesionados. Por lo tanto, los Yankees tienen una duda sin resolver sobre su disponibilidad, no una ausencia confirmada a largo plazo.
El segunda base conectó 2 de 4 el martes y ha disputado 134 partidos esta temporada. Tiene un promedio de bateo de .232, con 19 jonrones, 55 carreras impulsadas y 40 bases robadas. Su velocidad y su capacidad para cubrir varias posiciones en el campo interior hacen que incluso una ausencia breve resulte significativa para una plantilla de los Yankees que ya depende en gran medida de los jugadores jóvenes.
Grisham va mejorando, pero el calendario sigue siendo un problema
Trent Grisham dio el martes unas noticias más alentadoras, aunque sigue sin querer aventurar cuándo podrá volver a jugar. El jardinero central de los Yankees realizó ejercicios de agilidad antes del partido contra los Rockies mientras se recupera de una distensión de grado 2 en el isquiotibial derecho.
Grisham volvió a lesionarse el isquiotibial el viernes en San Diego y al día siguiente pasó a la lista de lesionados de 10 días. En junio estuvo unas tres semanas de baja por una distensión similar, aunque la última lesión es en otra zona del mismo isquiotibial.
Boone ha admitido que Grisham podría perderse el resto de la temporada regular. El jardinero ha dicho que la mejoría no ha cambiado su forma de plantearse cuándo volverá.
«No tengo ningún plan», dijo Grisham. «Solo hago caso a mi cuerpo».
Grisham también se describió a sí mismo como «muy frustrado» después de todo el esfuerzo que había dedicado a recuperarse y mantenerse en forma. Su evolución actual es alentadora, pero los Yankees aún no han anunciado un plan de entrenamiento, una asignación de rehabilitación ni una fecha para su regreso.
Se espera que Spencer Jones siga siendo el jardinero central titular, con Cody Bellinger listo para pasar desde el jardín izquierdo. Jasson Domínguez también tiene experiencia como jardinero central. Los Yankees llamaron a Domínguez cuando Grisham entró en la lista de lesionados, lo que le da a Boone otra opción para el jardín mientras el veterano se recupera.
Jones llegaba al martes con un OPS de 1,031 en sus últimos 17 partidos, aunque también se había puesto 19 veces strikeout en 60 turnos al bate. Su rendimiento ha ayudado a los Yankees a sobrellevar la baja, pero la ausencia de Grisham sigue dejando al equipo ante una decisión importante para octubre si su recuperación se alarga hasta la última semana.
Cruz prefiere probar a lanzar antes que operarse ya mismo
Fernando Cruz ha tomado un camino diferente. El relevista de 36 años ha decidido posponer la operación de Tommy John tras una revisión con un especialista y una inyección de cortisona, dándose así la oportunidad de volver a lanzar esta temporada.
Cruz lleva de baja desde finales de agosto por un desgarro parcial del ligamento colateral cubital del codo derecho. Pidió opinión al doctor Keith Meister, quien le dio el visto bueno para intentar una recuperación conservadora. Cruz espera empezar a lanzar a finales de esta semana.
Esta decisión no significa que el ligamento se haya curado ni que la cirugía quede descartada para siempre. Los Yankees deben determinar primero si Cruz puede lanzar sin dolor, aumentar poco a poco su carga de trabajo y recuperarse entre sesiones antes de plantearse su vuelta a la competición de las Grandes Ligas.
Cruz tiene un balance de 4-6 y una efectividad de 3,13 en 61 apariciones esta temporada. Su ausencia ha dejado sin un lanzador con experiencia al bullpen de los Yankees justo cuando Boone está intentando definir roles fiables para la postemporada detrás del cerrador Bednar.
El objetivo inmediato es ver si el programa de lanzamientos puede avanzar. Aún no se ha confirmado ninguna fecha para una sesión de bullpen, una salida de rehabilitación ni su incorporación al equipo. Su regreso sigue siendo posible, pero depende de cómo responda al aumento de la carga de trabajo en el codo.
Weathers entra en una nueva fase de recuperación
Ryan Weathers tambiénha vuelto a lanzar, lo que ofrece a los Yankees otra posible opción en el montículo. El zurdo lleva fuera de los partidos desde el 22 de agosto por una distensión en el flexor del antebrazo izquierdo, y su regreso se está gestionando por separado de la lesión de codo de Cruz.
Weathers lanzó en terreno llano a una distancia de unos 23 metros el martes. Tenía pensado repetir el entrenamiento el miércoles y el jueves, descansar el viernes y, posiblemente, volver al montículo después, dependiendo de cómo responda su brazo.
El poco tiempo que queda de la temporada regular podría hacer que asignarle un puesto en el bullpen sea más práctico que volver a prepararlo para asumir la carga de trabajo de un lanzador abridor. Él ha dicho que espera poder aportar como relevo durante la postemporada, pero los Yankees aún no han anunciado qué papel desempeñará ni cuándo volverá a estar disponible.
Cuatro lesiones, cuatro decisiones diferentes sobre la plantilla
Los Yankees se enfrentan ahora a cuatro etapas médicas distintas. A Chisholm hay que evaluarle una nueva lesión en el pulgar. Grisham tiene que pasar de los ejercicios de agilidad a la actividad completa de béisbol. Cruz tiene que comprobar si su codo lesionado aguanta los lanzamientos. Weathers tiene que ir pasando de los ejercicios en terreno llano a las sesiones en el montículo.
Esas diferencias importan más que limitarse a contar cuántos jugadores están a punto de volver. La situación de Chisholm podría afectar a la alineación inmediata del cuadro, mientras que la recuperación de Grisham influirá en el exterior. Cruz y Weathers, por su parte, tienen que demostrar que pueden asumir la carga de trabajo de lanzadores antes de que Boone pueda incluirlos en los planes para la postemporada.
Los Yankees tienen alternativas, pero cada una tiene un coste diferente. Caballero puede cubrir la segunda base, Jones puede seguir en el centro del campo y el bullpen actual ha ayudado a que el equipo siga siendo competitivo. Ninguna de esas opciones quita importancia a lo importante que es que los jugadores clave se recuperen.
Por ahora, los Yankees están a la espera de la próxima evaluación de Chisholm, mientras que Grisham, Cruz y Weathers siguen con sus respectivas recuperaciones. Su disponibilidad para la recta final y el mes de octubre sigue dependiendo de la evolución médica, más que de una fecha de regreso anunciada.
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