NUEVA YORK — Los Yankees tienen un problema con el bullpen, y la solución más obvia sería ir a por refuerzos antes de que se cierre el plazo de traspasos. Pero si nos fijamos bien en su plan de pitcheo, parece que la solución ya la tienen en casa.
Una oleada de fichajes internos va a dar un nuevo aire al cuerpo de relevo en las próximas semanas. Si todo sale bien, puede que los Yankees no tengan que ceder a ninguna promesa para subsanar su mayor punto débil.
El plan empieza a tomar forma, y apunta hacia dentro más que hacia fuera.
Un bullpen que necesita refuerzos
Los Yankees no pueden ignorar el problema. El cuerpo de relevos ha mostrado un rendimiento irregular y ha estado sobrecargado de trabajo durante una racha de partidos reñidos y agotadores.
Lanzadores como Jake Bird y Camilo Doval han resultado frustrantes en ocasiones, y el grupo se ha visto muy mermado mientras el equipo afronta una larga racha sin mucho margen de error. Aunque Fernando Cruz se está revelando como un arma clave en los momentos decisivos, los Yankees necesitan una plantilla más fiable.
La buena noticia es que están llegando refuerzos, y la mayoría de ellos ya están en la plantilla o en el sistema.
Weathers pasa a ser relevo
La primera ficha del dominó es Ryan Weathers. El zurdo ha tenido dificultades como titular, sobre todo con los jonrones, y los Yankees tienen un plan para darle un nuevo papel.
Cuando Max Fried se recupere de su contusión ósea en el codo, la rotación tendrá exceso de jugadores, y Weathers es el candidato más probable para pasar a desempeñar un papel de relevo. Fried lanzó recientemente desde el montículo por primera vez desde su lesión, lo que indica que su regreso está cada vez más cerca.
Esta decisión tiene sentido por varios motivos. Weathers cuenta con un repertorio de gran calidad que podría dar buenos resultados en salidas cortas, en las que puede lanzar a toda máquina durante una o dos entradas en lugar de enfrentarse varias veces a la misma alineación. Para un bullpen con escasez de lanzadores zurdos potentes, podría ser una incorporación valiosa.
Lagrange nos trae un calor de tres dígitos
La siguiente noticia es la más emocionante. Carlos Lagrange, una de las mayores promesas del pitcheo, está avanzando a pasos agigantados hacia el bullpen de los Yankees.
Lagrange ha estado arrasando en la Triple A, con una velocidad media de más de 100 millas por hora en su bola rápida y combinándola con un slider que ha llegado a alcanzar las 95 millas por hora. El entrenador Aaron Boone ha trazado un plan de preparación muy claro, y los Yankees están reduciendo el tiempo de descanso entre sus salidas hasta que esté listo para las Grandes Ligas.
Su llegada supondría para los Yankees un auténtico arma de gran potencia para las últimas entradas. Un relevista capaz de lanzar a 164 km/h es justo el tipo de jugador decisivo que los equipos suelen buscar en los traspasos, y puede que los Yankees ya tengan uno en sus filas.
Schmidt podría sumarse al grupo
La última opción, y quizá la más interesante, es Clarke Schmidt. Este lanzador diestro se está recuperando de una operación de Tommy John, y su regreso podría suponer un refuerzo más para el cuerpo de relevos.
Schmidt se sometió a la operación en julio de 2025 y ha ido mejorando poco a poco. A principios de junio realizó una sesión de lanzamientos en el Yankee Stadium con la esperanza de enfrentarse a bateadores en menos de un mes, aunque ha tenido cuidado de no fijar una fecha concreta para su regreso.
Cuando le preguntaron por el calendario, Schmidt ofreció una valoración prudente pero esperanzadora al periodista especializado en los Yankees Gary Phillips, del New York Daily News.
«Clarke, cuando le preguntaron por la fecha de regreso, dijo que septiembre podría ser un poco tarde», informó Phillips, y añadió que Schmidt todavía no tiene ninguna fecha marcada en el calendario.
Dadas las necesidades del bullpen de los Yankees, Schmidt podría asumir un papel de relevo a su regreso, en lugar de reincorporarse a la rotación de inmediato. En 2025, antes de lesionarse, tuvo un buen rendimiento, con una efectividad de 3,32 y 73 ponches en 78 2/3 entradas, y su estilo de lanzar, que provoca contactos suaves, podría funcionar bien en salidas más cortas.
Una solución casera para un problema habitual
En conjunto, estas medidas dejan las cosas claras para los Yankees. En lugar de hipotecar el futuro para reforzar el bullpen, el equipo parece decidido a resolver el problema con sus propios recursos.
Ese enfoque encaja con lo que la directiva ha venido diciendo toda la temporada sobre la profundidad de esta plantilla. El director general, Brian Cashman, siempre ha mostrado su confianza en las opciones que tiene dentro del equipo, incluso en medio de una avalancha de lesiones de jugadores clave.
Eso no quiere decir que los Yankees vayan a quedarse de brazos cruzados durante todo el plazo de traspasos, ya que a un equipo aspirante al título siempre le viene bien reforzar el cuerpo de lanzadores. Pero la cantera de la que disponen reduce la urgencia de cerrar un acuerdo desesperado que les deje sin prospectos solo para estabilizar el cuerpo de relevos.
Si Weathers se adapta al papel de relevo, Lagrange aporta sus lanzamientos a más de 100 millas por hora y Schmidt vuelve como opción para el bullpen, los Yankees podrían reestructurar su cuerpo de lanzadores sin necesidad de hacer ni un solo traspaso. Para un equipo que persigue el título mientras lucha contra las lesiones, encontrar ese tipo de ayuda dentro de la propia plantilla sería la jugada más inteligente de todas. El plan está en marcha y, por ahora, apunta lejos del mercado de traspasos y hacia los lanzadores que los Yankees ya tienen.
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