SAN PETERSBURGO, Florida — El lanzamiento se quedó corto. Jasson Domínguez lo sabía, se dio un golpecito en el casco y esperaba que las máquinas le dieran la razón.
Pero el árbitro no estaba prestando atención, y el novato de los Yankees nunca pudo presentar su impugnación.
Ese momento convirtió un turno al bate cualquiera en la discusión más acalorada de la noche, un fallo de la nueva tecnología de este deporte causado no por la tecnología en sí, sino por el hombre que estaba detrás del plato.
Ocurrió en la séptima entrada de un partido que acabaron ganando por 5-1 contra los Tampa Bay Rays, con los Yankees por delante en el marcador y Domínguez luchando en un turno al bate que acabaría en un strikeout.
Esta polémica es importante porque pone de manifiesto un punto débil en el sistema de revisión de 2026 de la MLB. La tecnología automática de bolas y strikes puede anular una decisión errónea en cuestión de segundos, pero solo si se ve la señal del jugador. El lunes no se vio, y los Yankees se quedaron discutiendo una decisión que nunca se revisó.
Un toque que pasó desapercibido
La jugada se desarrolló frente al relevista de los Rays, Casey Legumina. El árbitro de home, Emil Jiménez, cantó strike en un lanzamiento que parecía haberse salido de la zona por abajo.
Según las reglas de la MLB para 2026, un bateador puede impugnar una decisión de bola o strike dando un golpecito en su casco, lo que envía el lanzamiento a un sistema automatizado para obtener una decisión al instante. El bateador, el receptor o el lanzador deben hacer la señal ellos mismos, y cada equipo tiene un número limitado de impugnaciones.
Domínguez reaccionó al instante. Dio un golpecito en su casco para activar una impugnación mediante el sistema ABS, la señal necesaria para que se revisara la jugada.
Sin embargo, Jiménez no lo reconoció. Los comentaristas de los Yankees señalaron que el árbitro parecía estar mirando hacia abajo cuando Domínguez hizo la señal.
Como no se aceptó la impugnación, se mantuvo la decisión. Domínguez intentó volver a tocar la base, pero le dijeron que no; luego tuvo unas palabras con Jiménez antes de ser eliminado por strikeout, con lo que terminó su turno al bate.
La furia apenas contenida de Boone
Esa decisión enfureció a Aaron Boone, en parte porque pensaba que Domínguez lo había hecho todo bien. El entrenador argumentó que la señal fue inmediata y que se debería haber respetado.
«Es una mala decisión. Queda mal, y no lo entiendo», dijo Boone.
Boone estaba especialmente enfadado porque, según dijo, no era la primera vez que pasaba esto. Mencionó un incidente parecido que había ocurrido en el Yankee Stadium un par de semanas antes.
«Estaba a punto de volverme loco», dijo Boone, señalando que ya había pasado lo mismo en el Yankee Stadium un par de semanas antes.
Boone le planteó el asunto al jefe de equipo, Doug Eddings, durante el partido. La conversación no cambió nada para los Yankees, y el recurso siguió siendo denegado.
El entrenador también se mostró en desacuerdo con el razonamiento que motivó la denegación. Dijo que el árbitro parecía creer que la reacción del banquillo había provocado la impugnación, en lugar de reconocer el toque inmediato del propio Domínguez.
Los aficionados se echan encima del sistema ABS
El vídeo se hizo viral enseguida, y los aficionados de los Yankees arremetieron tanto contra el árbitro como contra el diseño del proceso de revisión. Muchos argumentaron que una revisión nunca debería depender de si el árbitro está mirando o no en ese momento.
Un aficionado resumió el ambiente con una sola palabra.
«Eso es horrible», escribió @PositiveYankees.
Otro lo expresó de forma igual de breve y concisa.
«Qué vergüenza», publicó @jack_botta.
Algunos dirigieron su enfado hacia los funcionarios en general, poniendo en duda su competencia.
«Los árbitros están deseando quedarse sin trabajo», escribió @RogerBaumgarten.
Otros se centraron en el funcionamiento de la norma en sí misma y pidieron que se modificara para eliminar el error humano del mecanismo de activación.
@agrosner argumentó que una impugnación no debería depender de si el árbitro ve el golpe en el casco, y pidió a la MLB que, en su lugar, «utilizara el VAR».
La frustración no se limitaba a la tecnología. Algunos pensaban que el entrenador debería haber llevado su protesta más allá en el campo.
«Esto fue imperdonable», escribió @TJPalese, y añadió que Boone debería haberse puesto como loco.
Un motivo de tensión que los Yankees no necesitaban
Esa jugada fallida no les costó el partido a los Yankees, pero llegó en un momento delicado. Nueva York llegaba a ese partido tras haber perdido nueve de sus últimos diez encuentros y con muchas ganas de enderezar una temporada que se les estaba yendo de las manos.
Domínguez ha sido uno de los pocos puntos positivos. Este jardinero novato volvió a la plantilla tras empezar la temporada 2026 en la Triple A y se ganó su puesto cuando surgió una vacante en la alineación tras la lesión en la pantorrilla de Giancarlo Stanton en abril.
Este episodio pone de nuevo en el punto de mira un sistema que la MLB puso en marcha precisamente para reducir este tipo de disputas. En cambio, ha generado una y ha dado a los críticos un claro ejemplo de cómo el proceso puede fallar.
Por ahora, no hay indicios de que la jugada vaya a revisarse a posteriori, ni ninguna norma que lo permita. Los Yankees siguieron adelante con la victoria, pero las dudas sobre un error que no se puede revisar no hacen más que crecer.
¿Qué le parece? Deje su comentario a continuación.


















