NUEVA YORK — Los Yankees llamaron este martes a Bradley Hanner, del equipo de Triple A de Scranton/Wilkes-Barre, dándole así a este jugador de 27 años su primera oportunidad en las Grandes Ligas. Ha sustituido a Kervin Castro, que ha entrado en la lista de lesionados de 15 días por una neuritis en el codo derecho, con efecto retroactivo al 10 de agosto.
Este lanzador diestro no llegó con la etiqueta de gran promesa, ni con un historial de primera ronda, ni con una bola rápida capaz de acaparar titulares por su velocidad. Su trayectoria en los Yankees ha pasado por tres organizaciones, la agencia libre de las ligas menores y un control imperfecto. Sin embargo, los bateadores han seguido fallando sus lanzamientos con la suficiente frecuencia como para que los strikeouts se acumulen.
Este perfil destaca en un momento en el que los equipos suelen llenar sus bullpens dando prioridad a la velocidad y preguntándose después. Nueva York, en cambio, cuenta con un lanzador cuyos resultados se deben a su forma física, al movimiento de la bola y a un lanzamiento con efecto que deja a los bateadores en blanco.
La tasa de strikeouts de Hanner no se debe a una velocidad excepcional
Bradley Hanner llegó a los Yankees tras registrar una efectividad de 2,10 en 51 1/3 entradas en 40 salidas como relevo en la Triple A. Acabó con un balance de 6-2, cuatro salvamentos, 61 ponches y 24 bases por bolas. Su porcentaje de ponches se situó en torno al 29 %, algo destacable para un lanzador cuya bola rápida de cuatro costuras alcanza una media de unos 93,4 mph, en lugar de las velocidades superiores a los 90 que suelen tener los relevistas potentes.
Hanner no se limita a un solo lanzamiento ni a un solo rango de velocidad. Su repertorio incluye una bola rápida de cuatro costuras, un sinker, un cutter y un sweeper. El sweeper ha provocado muchos swings fallidos y le da a los Yankees un lanzamiento con efecto que puede ayudar al resto de su arsenal a rendir por encima de su velocidad pura.
El control es, sin duda, su punto débil. Hanner concedió bases por bolas al 11,4 % de los bateadores de Triple A a los que se enfrentó, lo que concuerda con su historial de control por debajo de la media. Frente a las alineaciones de la MLB, los Yankees descubrirán rápidamente si el movimiento de sus lanzamientos sigue provocando que los bateadores más selectivos se lancen a por ellas.
Una decisión sobre la plantilla en julio preparó el terreno para su llamada
Este ascenso no fue la primera decisión importante de los Yankees sobre la plantilla en la que se vio involucrado Hanner. En julio, activó una cláusula de rescisión de su contrato de ligas menores, lo que obligó a Nueva York a incluirlo en la plantilla de 40 jugadores o a permitirle buscar otra oportunidad. Los Yankees seleccionaron su contrato el 18 de julio y enseguida lo enviaron de vuelta a Scranton/Wilkes-Barre.
El registro oficial de movimientos de los Yankees recoge esa selección y opción del 18 de julio, seguidas de la convocatoria del martes. El club firmó a Hanner con un contrato de ligas menores en diciembre, después de que se convirtiera en agente libre tras salir de la organización de Cleveland.
Jeff Passan, de ESPN, informó del ascenso antes de que los Yankees lo anunciaran. Su reportaje destacaba lo lejos que había llegado Hanner, desde ser una elección de últimas rondas hasta estar a punto de debutar en las Grandes Ligas.
«Los Yankees de Nueva York van a llamar al relevista diestro Bradley Hanner, según han informado fuentes a ESPN», informó Passan el martes. «Hanner, de 27 años, tiene una efectividad de 2,10 con 61 strikeouts en 51,1 entradas en la Triple A. Elegido en la ronda 21 del draft de 2019, Hanner debutará en las Grandes Ligas cuando Aaron Boone le dé la oportunidad».
Un largo camino desde la ronda 21 hasta los Yankees
Minnesota seleccionó a Hanner en la ronda 21 del draft de 2019. Nunca pasó de la High-A en el sistema de los Twins antes de que Cleveland lo fichara en la fase de ligas menores del draft de la Regla 5 de 2022. Más tarde, registró una efectividad de 4,74 en la Triple-A en 2025 antes de convertirse en agente libre de las ligas menores.
Los Yankees vieron lo suficiente como para apostar por su remontada. El 18 de julio, Hanner tenía una ERA de 1,99 con 50 strikeouts en 40 2/3 entradas. Además, había encadenado varias entradas seguidas, lo que le daba a Nueva York otra opción para lanzar entradas largas, en lugar de ser solo un especialista en enfrentarse a un solo bateador.
Hanner tenía un WHIP de 1,156 cuando los Yankees lo incluyeron en la lista protegida en julio. Su rendimiento se mantuvo tras el cambio en la plantilla, y elevó su total de ponches a 61 antes de que los Yankees lo llamaran a las Grandes Ligas.
Por qué Hanner es diferente de los típicos «billetes de lotería» del bullpen
Para los Yankees, el atractivo de Hanner radica en lo diferente que resulta su perfil. Hanner ha conseguido ponches en la Triple A gracias al movimiento de sus lanzamientos, la forma de los mismos y la secuencia de lanzamientos, en lugar de depender de una velocidad de 99 mph.
Eso no garantiza que la fórmula funcione contra los bateadores de las Grandes Ligas. Pero le da a Boone otro perfil que probar. Hanner está en su primer año de opción en las ligas menores, así que los Yankees pueden mandarlo de vuelta a Scranton/Wilkes-Barre sin tener que exponerlo a la lista de transferibles.
Castro tenía una efectividad de 1,42 y ocho ponches en 6 1/3 entradas en cinco partidos con los Yankees antes de que el problema en el codo le obligara a parar. Ahora Hanner ocupa ese puesto en el bullpen mientras Castro se recupera, lo que hace que su convocatoria sea tanto una respuesta práctica a una lesión como una recompensa por la temporada de Hanner en la Triple A.
Hanner ya se ha abierto paso hasta la plantilla de 40 jugadores y, después, hasta la plantilla activa. La prueba que le queda por superar es aquella que las estadísticas de las ligas menores no pueden responder: si una bola rápida de 93,4 mph, un lanzamiento «sweeper» que hace fallar al bateador y una trayectoria poco convencional podrán seguir haciendo fallar a los bateadores en las Grandes Ligas cuando Boone finalmente llame al número 93.
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