NUEVA YORK — Los Yankees se han pasado la última semana dándose cuenta de lo rápido que puede cambiar la jerarquía en el cuadro. Un puesto que Anthony Volpe ocupó casi en exclusiva durante tres temporadas ahora lo ocupa un novato de 21 años en plena lucha por el título, lo que deja al antiguo titular con la tarea de demostrar que puede ayudar a Nueva York más allá del papel que antes parecía reservado para él.
George Lombard Jr. ha hecho que esa diferencia sea más difícil de pasar por alto. Los Yankees ascendieron a su mejor promesa el 4 de agosto, el mismo día que enviaron a Volpe a la Triple A de Scranton/Wilkes-Barre, y enseguida le dieron a Lombard un puesto fijo como shortstop. Consiguió un jonrón en su primer hit en las Grandes Ligas y se ha mostrado muy cómodo en defensa durante su primera semana.
Para Volpe, esta oportunidad ya no se trata solo de recuperar esa regularidad en ataque que le convirtió en uno de los prospectos más prometedores de los Yankees. La plantilla ha cambiado a su alrededor. José Caballero puede cubrir varias posiciones en el cuadro, Jazz Chisholm Jr. sigue siendo el segunda base titular y a Lombard le han dado rienda suelta en el campo corto.
El momento en que se produce hace que esa presión sea aún más importante. Los Yankees llegaban al 11 de agosto con un balance de 66-52, a seis partidos del Tampa Bay en la División Este de la Liga Americana y con una ventaja de 6,5 partidos sobre el equipo más cercano fuera de los puestos de comodín de la Liga Americana, según la clasificación oficial de la MLB. Aaron Boone puede dar prioridad a la combinación que ofrezca a los Yankees más posibilidades de ganar ahora mismo.
La propia línea de Volpe para 2026 también explica por qué no hay un camino automático de vuelta. En 56 partidos de las Grandes Ligas, bateó .240 con un porcentaje de embasado de .325 y un porcentaje de slugging de .322, con un jonrón, 19 carreras impulsadas y siete bases robadas en 194 turnos al bate. Ahora los Yankees tienen que decidir en qué más puede convertirse mientras intenta que su bate vuelva a ser decisivo. Esa decisión se está volviendo tan importante como las propias estadísticas en esta etapa tan apretada del calendario.
Una primera prueba sin problemas en un nuevo puesto
La primera respuesta clara llegó el sábado, en la derrota por 9-0 del Scranton/Wilkes-Barre ante el Rochester en el PNC Field. Por primera vez desde 2021, Volpe fue titular en una posición que no fuera la de campocorto. El equipo lo colocó en segunda base, donde atrapó limpiamente las tres bolas que le llegaron.
Volpe también consiguió el único hit de más de una base de los RailRiders, con un resultado de 1 de 4, un doble y dos strikeouts. Rochester utilizó a siete lanzadores en la blanqueada. A Erik Tolman se le atribuyó la victoria, mientras que el zurdo de los Yankees, Carlos Rodón, se llevó la derrota en su salida de rehabilitación.
El cambio no significó que dejara de jugar de campocorto. Volpe jugó ahí el viernes y otra vez el domingo. El viernes bateó un jonrón de dos carreras, pero también cometió un error de lanzamiento. El domingo volvió al campocorto mientras el Scranton/Wilkes-Barre remontaba para ganar por 9-8.
¿Por qué la segunda base cambia los planes de los Yankees?
Los Yankees ya habían estado preparando a Volpe para esta posibilidad. Durante su etapa en las Grandes Ligas, a veces practicaba la recepción de bolas rasantes en la segunda base los días que no estaba en la alineación. La Triple A ofrece ahora a Nueva York un entorno con menos riesgo para convertir esas sesiones de entrenamiento en experiencia de partido.
Su perfil defensivo te da una razón relacionada con el béisbol para seguir probándolo. Los datos de Statcast de 2026 de Baseball Savant le atribuyen a Volpe seis «Outs Above Average» y sitúan su alcance defensivo en el percentil 91. La potencia de su brazo se sitúa en el percentil 15. La segunda base suele exigir menos al brazo, aunque sigue valorando el alcance, la rapidez de reacción y el juego de pies.
La versatilidad de Caballero también hizo que los Yankees no tuvieran que forzar el experimento en las grandes ligas. Puede pasar a segunda base cuando Chisholm necesite un día de descanso. Eso permitió a los Yankees mantener a Volpe en un papel que ya conocía hasta que su opción les diera tiempo para trabajar más a fondo.
El murciélago sigue marcando el ritmo de Volpe
Esa versatilidad extra puede abrirte otro hueco en la plantilla de los Yankees, pero no puede borrar la duda sobre tu rendimiento ofensivo.
El primer fin de semana de Volpe en la Triple A mostró las dos caras de la moneda. El viernes conectó un jonrón de dos carreras y el sábado un doble, y el domingo consiguió un hit. También se fue cuatro veces al strikeout el viernes, cometió un error de lanzamiento como campocorto y no rindió lo suficiente en esos tres días como para dar a entender que su irregular temporada en las Grandes Ligas hubiera dado un giro repentino.
Ahí está el quid de la cuestión. Los Yankees pueden facilitar la incorporación de Volpe ampliando su papel defensivo, pero un perfil de jugador polivalente por sí solo supondría un cambio respecto a cómo empezó su carrera. Para un jugador al que en su día se veía como el shortstop titular a largo plazo de Nueva York, el camino más rápido de vuelta podría requerir ahora tanto un mejor bate como menos limitaciones posicionales.
La inauguración en 2027 le da otra dimensión
Los Yankees también tienen una razón a más largo plazo para ver si Volpe puede jugar en la segunda base.
Chisholm juega la temporada 2026 con un contrato de un año y, según la MLB, podrá convertirse en agente libre al terminar la temporada. Eso no significa que los Yankees hayan decidido dejar que se vaya. Lo que sí significa es que el club no puede dar por hecho que esa posición vaya a seguir igual la próxima primavera.
Volpe, de 25 años, sigue bajo el control del equipo. Si consigue demostrar a los Yankees que puede cubrir ambas posiciones del cuadro interior mientras mejora su rendimiento ofensivo, su situación en la plantilla cambiará. Ya no necesitaría que Lombard perdiera el puesto de campocorto para tener turnos al bate regulares o semirregulares.
Por ahora, no hay un calendario claro para el regreso de Volpe a las Grandes Ligas, sobre todo si los Yankees se mantienen sanos y Lombard sigue defendiendo su puesto. Lo que cambió el sábado fue el enfoque de la cuestión. Los Yankees ya no se limitan a probar si Volpe puede recuperar el puesto de campocorto. Han empezado a averiguar si otra posición puede mantenerlo en sus planes.
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