BOSTON — Aaron Boone tuvo la oportunidad de calmar la preocupación en torno a Aaron Judge. En cambio, soltó cuatro palabras que hicieron justo lo contrario.
Cuando le preguntaron el viernes si el capitán de los Yankees se estaba acercando a la siguiente fase de su recuperación, el entrenador no quiso dar una fecha concreta. Dio a entender que Judge ni siquiera ha llegado al punto en el que el club pueda planificar los próximos pasos.
Para una afición que cuenta los días, esa respuesta fue un duro golpe. Judge lleva sin jugar desde el 31 de mayo. En un principio se pensaba que estaría de baja unas seis semanas. Los Yankees ya llevan cuatro semanas así, y la meta no parece estar más cerca.
La situación del capitán lo es todo para un equipo que va en primera posición y que intenta aguantar sin su mejor bateador.
Las palabras de Boone tienen a todo el mundo preocupado
Nueva York lleva semanas recurriendo a un lenguaje ambiguo. El viernes, antes de la derrota por 6-1 ante los Red Sox en el Fenway Park, Boone dio la señal más clara hasta la fecha de que la espera se va a alargar. El periodista de los Yankees, Bryan Hoch, transmitió la respuesta del entrenador cuando le preguntaron por la evolución de Judge.
«No lo sé», dijo Boone, según Hoch. «Probablemente aún no estemos preparados para ir por ese camino, teniendo en cuenta en qué situación se encuentra».
La forma de expresarlo es importante. Antes de que un jugador empiece una asignación de rehabilitación en las ligas menores, primero tiene que retomar el entrenamiento completo de béisbol, incluyendo bateo, lanzamientos, carreras y ejercicios defensivos. El comentario de Boone daba a entender que Judge aún no ha llegado a esa fase de recuperación progresiva.
Eso supone varios pasos antes de que Judge pueda volver. Además, hace que sea más difícil imaginar que vuelva antes de agosto. En el mejor de los casos, Judge tendría que empezar a entrenar dentro de dos o tres semanas, para luego pasar a una etapa de rehabilitación a finales de julio antes de reincorporarse a la alineación.
Qué es realmente la lesión

El diagnóstico explica esa cautela. Judge tiene una fractura por estrés en la primera costilla del lado derecho. En un principio, Nueva York describió el problema como un hematoma óseo, hasta que las pruebas revelaron la fractura.
Boone ha dicho que Judge no sabía exactamente cuándo se produjo la lesión. El dolor se le notaba en el hombro derecho, pero solo cuando bateaba, y Judge había aguantado el dolor durante semanas antes de que los Yankees le dejaran de jugar.
Las cifras ponen de manifiesto lo que se ha perdido. Antes de la lesión, Judge tenía un promedio de bateo de .275, con 16 jonrones y un OPS de 1,047 en 43 partidos, unas estadísticas que son el pilar de toda la alineación. Ha sido tres veces MVP de la Liga Americana y es el jugador al que los lanzadores rivales se centran en neutralizar en primer lugar.
Boone se ha mantenido firme en un punto. Ha dicho en repetidas ocasiones que espera que Judge vuelva en 2026, y ha señalado los informes médicos en los que se basa esa confianza, aunque el equipo no haya dado una fecha concreta.
Una plantilla plagada de lesiones sigue esperando
Judge no es la única estrella que echan de menos los Yankees. La lista de lesionados parece una alineación.
Giancarlo Stanton lleva fuera desde el 24 de abril por una distensión en la pantorrilla derecha. Hay algo de movimiento en ese sentido. Boone ha dicho que Stanton ha empezado a entrenar a bajo ritmo y que ha avanzado un poco más, aunque su progresión en la carrera sigue siendo la gran incógnita. Stanton tenía un promedio de bateo de 0,256 con tres jonrones en 24 partidos antes de que se le inflamara la pantorrilla. Sufrió un revés al correr las bases el 11 de junio, y las pruebas de imagen del 15 de junio mostraron que se había vuelto a lesionar la pantorrilla. Todavía es posible que vuelva en julio.
Trent Grisham es la opción más cercana. El jardinero lleva de baja desde el 13 de junio por una distensión moderada en el isquiotibial derecho. Se ha reincorporado al equipo en el Fenway Park y ha retomado la actividad deportiva; podría pasar a una asignación de rehabilitación si su siguiente paso sale bien. Grisham tiene un promedio de bateo de .270/.305/.586 con nueve jonrones en 52 partidos en total, aunque su promedio en los 16 partidos que ha jugado con los Yankees es de .194 sin ningún jonrón.
El zurdo Max Fried, uno de los lanzadores clave de la rotación, podría enfrentarse a bateadores reales a principios de la semana que viene, según ha dicho Boone, aunque ese paso aún no está confirmado.

Cómo están los Yankees sin su capitán
Lo más sorprendente es lo bien que se han mantenido los Yankees. Al comenzar el sábado, tenían un balance de 48-33, lideraban la División Este de la Liga Americana y contaban con el mejor balance de toda la Liga Americana. Como visitantes, llevan un balance de 26-18.
Ese margen de seguridad es el motivo por el que la directiva puede pedir paciencia. Un equipo que va en primera posición tiene margen para dejar que Judge se recupere por completo, en lugar de precipitarse y que vuelva sin estar del todo bien. Boone ha enfocado cada actualización pensando en el largo plazo, con la mirada puesta en octubre más que en julio.
Aun así, el ataque no es lo mismo sin él. Su presencia cambia la forma en que los lanzadores se enfrentan a la alineación, y su ausencia ha hecho que jugadores como Ben Rice, Cody Bellinger y Jasson Domínguez asuman papeles más importantes. Los Yankees han cubierto el hueco. Pero no lo han sustituido.
La fecha límite para los traspasos complica aún más las cosas. Con el 3 de agosto a la vuelta de la esquina y varias estrellas en el aire, los Yankees tienen que decidir con qué intensidad buscar refuerzos mientras su alineación está mermada. Cuanto más claro esté el calendario de Judge, más fáciles serán esas decisiones. De momento, ese calendario es el problema.
Por ahora, los Yankees están a la espera. La respuesta que dio Boone el viernes no acercó a Judge ni un paso más al campo. Solo confirmó lo mucho que le queda por recuperarse antes de que el capitán vuelva a vestir la camiseta a rayas.
¿Qué le parece? Deje su comentario a continuación.


















