ANAHEIM, California — El vídeo del estadio se hizo viral enseguida, y era fácil entender por qué.
Ahí estaba Aaron Judge, de vuelta en la caja de bateo del Angel Stadium esta semana, siguiendo los lanzamientos de Max Fried bajo las luces de California. Para los seguidores de los Yankees, que llevaban tres meses esperando ver a su capitán en esa postura, la imagen supuso la primera señal real de que la larga espera estaba llegando a su fin.
Luego llegó otra noticia, y esta pintaba aún mejor. Se vio a Judge corriendo por las bases, moviéndose con total libertad, ya muy avanzado en el proceso de rehabilitación que se había estancado durante gran parte del verano.
El optimismo es de verdad. Judge está más cerca de volver que en ningún otro momento desde mayo, y la fecha coincide con una serie en casa que empieza el 8 de septiembre. Los Yankees, que ocupan el primer puesto de comodín de la Liga Americana y persiguen a los Rays en la División Este, podrían recuperar a su mejor bateador en el momento perfecto.
Pero la historia no se queda solo en las buenas noticias. Si miras más de cerca ese vídeo y la historia que hay detrás de estos resultados, te encontrarás con un panorama más complicado.
Hay dos cosas que se han omitido en los resúmenes y que cambian la forma en que los Yankees deberían plantearse lo que se avecina.
La primera es lo que el vídeo de Fried realmente mostró, o más bien lo que no mostró. La segunda es lo que Judge ha hecho en los partidos justo después de sus lesiones anteriores, un patrón que los Yankees no pueden permitirse repetir en un septiembre tan reñido.
El vídeo que avivó las expectativas no mostraba tanto como parecía
La otra advertencia está precisamente en el mismo vídeo que desató todo el revuelo. Las imágenes de Judge frente a Fried parecían las de un bateador que pone a prueba su costilla operada con lanzamientos reales. Pero si lo miras más de cerca, la historia es un poco diferente.
Judge no hizo ningún swing. Parecía que solo seguía la trayectoria de los lanzamientos, un ejercicio útil para coordinar el movimiento, pero que no demuestra que su costilla pueda soportar un swing completo. Tampoco había ninguna malla protectora delante de Fried, algo que tendría que haber si Judge estuviera realmente bateando líneas hacia el centro del campo. La configuración dejaba claro que nunca iba a hacer un swing de verdad en esa sesión.
Hacer un seguimiento de los lanzamientos en directo es un paso importante y ayuda. Pero no es una prueba de que las costillas estén bien, y tampoco resuelve la pregunta clave que se cierne sobre los Yankees. Para los Yankees, las costillas siguen siendo el escollo, y batear con fuerza es la prueba que realmente cuenta.
El juez vuelve, pero no va a estar al cien por cien desde el principio
Un pronóstico de Bleacher Report sobre cómo quedarán las eliminatorias de 2026 puso esta preocupación en palabras. El analista Kerry Miller predijo que Judge volvería pronto, pero luego advirtió que el jugador que regrese quizá no se parezca de inmediato al MVP que recuerdan los Yankees. Esa diferencia es más importante para los Yankees ahora que en cualquier otro momento de la temporada.
«Aaron Judge vuelve la semana que viene, aunque un poco fuera de forma», escribió Miller. «… Básicamente, si esperas que Judge vuelva y se lleve un jonrón en tres de sus primeras diez veces al bate, su historial sugiere que te vas a llevar una decepción, incluso contra los equipos de lanzadores de los Rockies y los Mets».
Esta predicción no se saca de la nada. Se basa en cómo le ha ido a Judge al volver de lesiones anteriores, y las cifras dan que pensar a cualquiera que espere un repunte inmediato.
La cifra que nadie destaca: el OPS de Judge tras las lesiones siempre empieza con mal pie
Aquí tienes los datos que dan peso a esta advertencia, reunidos en un solo lugar. En la racha de partidos inmediatamente posteriores a tres lesiones distintas, Judge ha bateado muy por debajo de su altísimo nivel habitual.
Tras recuperarse de una fractura en la muñeca en 2018, registró un OPS de 0,675 en sus siguientes 12 partidos. Tras una lesión en la pantorrilla durante la temporada 2020, logró un OPS de 0,548 en lo que restaba de temporada. Tras una lesión en un dedo del pie en 2023, empezó con un OPS de 0,685 en sus primeros nueve partidos antes de empezar a remontar.
Para que te hagas una idea, Judge ha estado toda esta temporada con un OPS muy por encima de 1,000 cuando está en forma. Una racha de .675 o .548 no es una mala racha para él. Es como si fuera otro jugador, y suele durar un par de semanas hasta que recupera su ritmo.
Ese retraso es el quid de la cuestión. Los Yankees no están esperando a ver si Judge vuelve. Están apostando por lo rápido que recuperará su nivel habitual una vez que lo haga.
Por qué los Yankees no pueden permitirse un mal comienzo de Judge
Lo que está en juego explica el nerviosismo. Judge lleva sin jugar desde el 31 de mayo, apartado del terreno de juego por una fractura por estrés en la primera costilla derecha, que se remonta a una jugada en la que se lanzó en el exterior a finales de abril. Tiene 34 años y la lesión está en la parte del cuerpo de la que saca toda su potencia, por eso la recuperación ha sido tan pausada.
Los Yankees se han mantenido a flote gracias al pitcheo y a la profundidad de su plantilla, apoyándose en un jardín formado por Cody Bellinger, Trent Grisham y Spencer Jones. Pero la alineación se ha venido abajo sin su pieza clave. Durante la ausencia de Judge, Nueva York se ha situado cerca del fondo de la clasificación de las Grandes Ligas en carreras, OPS y promedio de bateo, un grupo con muchos zurdos que echa en falta el poder de un diestro como él.
El problema es el calendario. Los Yankees tienen un balance de 80-60, están a 3½ partidos de Tampa Bay en la División Este de la Liga Americana y mantienen la ventaja sobre Boston por el primer puesto de comodín, la diferencia entre jugar una serie de playoffs en casa o empezar fuera de casa. Un repunte de dos semanas de Judge en abril no sería más que una nota al pie. En septiembre, eso afecta directamente a la lucha por la clasificación.
Hay un contraargumento, y parece que los Yankees se están decantando por él. Si Judge va a necesitar un par de semanas para recuperar el ritmo de todos modos, mejor empezar ese plazo ahora que esperar. Su historial demuestra que esa racha floja pasa, y tanto en 2018 como en 2023 acabó recuperando su mejor forma. Judge también ha dicho que espera volver sin tener que pasar por una etapa de rehabilitación en las ligas menores, lo que significaría que su regreso sería directamente a la primera división.
Por ahora, el capitán está en plena forma, siguiendo cada lanzamiento y avanzando poco a poco hacia un regreso que los Yankees llevan semanas esperando con ansias. Lo alentador es real. También lo es la advertencia que se esconde detrás, y las próximas dos semanas decidirán cuál de las dos marcará su vuelta.
¿Qué opinas? Deja tu comentario más abajo.


















