NUEVA YORK- Un lanzamiento fallido de Jazz Chisholm Jr. ha reavivado la preocupación por los continuos problemas del hombro del segunda base, mientras los Yankees de Nueva York perdían por 5-2 contra los Cachorros de Chicago en el Yankee Stadium. Lo que parecía una oportunidad rutinaria de doble jugada se convirtió en un costoso fallo defensivo que puso de manifiesto tanto la ejecución mecánica como las dudas más profundas sobre la lesión.
Una costosa jugada errónea cambia las tornas contra los Yankees en los primeros compases
En la parte alta de la tercera entrada, cuando los Yankees ya perdían por 2-0, Dansby Swanson lanzó un fuerte toque a tercera. Oswald Peraza recogió la pelota limpiamente, pero la lanzó desviada a segunda, tirando a Chisholm hacia su derecha e interrumpiendo su ritmo.
El posterior relevo de Chisholm a primera base se fue alto y desviado hacia las gradas. El lanzamiento salvaje permitió anotar una carrera y acabó con la oportunidad de los Yankees de salir indemnes de la entrada.
Aunque la jugada del gol no se mostrará como un error en ambos extremos del intercambio, la óptica fue perjudicial. Los Yankees perdieron impulso y el público se inquietó rápidamente.
«Es una jugada que quieres que vuelva», dijo el entrenador Aaron Boone después del partido. «Tenemos que hacer esa jugada. Y punto».
El contexto de las lesiones hace saltar las alarmas

Aunque parte de la culpa recayó en la colocación de Peraza, el incidente volvió a poner de relieve el brazo lanzador de Chisholm, concretamente su hombro derecho, que le ha molestado desde la primavera.
Ambos centrales son responsables de la falta de comunicación. Sin embargo, las recientes molestias en el hombro de Chisholm pueden haber contribuido a su lanzamiento impreciso.
Chisholm fue trasladado de nuevo a la segunda base a principios de mes tras tener problemas con los lanzamientos largos en la tercera. La decisión fue estratégica: mantener su bate en la alineación minimizando la tensión sobre su hombro. Pero el lanzamiento errante del sábado puso en duda que el problema esté realmente bajo control.
«Me encuentro bien», dijo Chisholm a los periodistas después del partido. «El lanzamiento se me escapó. Me precipité».
Aun así, éste no es el primer momento de este tipo. Los ojeadores han notado un ligero bajón en la fuerza y precisión del brazo de Chisholm en las últimas semanas. Si el hombro sigue empeorando, puede que los Yankees tengan que reconsiderar su carga de trabajo, o incluso sentarle durante series cruciales.
Un analista interrogado dijo: «No se trata sólo del error. Es el lenguaje corporal, la sincronización, la mecánica. Algo falla en los lanzamientos de Chisholm. Está intentando compensarlo».
La tensión en el hombro aún no ha terminado
Chisholm volvió a la segunda base a principios de este mes, después de tener problemas con los lanzamientos en la tercera base debido a un dolor persistente en el hombro. Ha admitido que el dolor se agudiza más al lanzar que al batear. Sin embargo, insiste en que el error no se debió a una lesión:
«Me encuentro bien. El lanzamiento se me escapó», dijo Chisholm después del partido. «Nunca utilizaría nada como excusa».
A pesar de sus bravuconadas, ha cometido cinco errores en sus últimos diez partidos, lo que supone un notable repunte
¿Qué le espera a Chisholm y a los Yankees?
Jazz sigue lo suficientemente sano como para permanecer en la alineación, pero si los errores persisten -o si los lanzamientos se deterioran notablemente- los Yankees podrían replantearse su despliegue.
La estabilidad defensiva sigue siendo un reto importante para el infield de los Yankees. El error del sábado ejemplificó los continuos problemas de comunicación entre los jugadores del mediocampo.
Si persisten los problemas de Chisholm en el hombro, los Yankees podrían necesitar refuerzos externos. La ayuda en el infield podría convertirse en la principal prioridad de Cashman antes de que llegue la fecha límite.
En la fecha límite de traspasos, la dirección de la plantilla de los Yankees podría depender de la salud de Chisholm. En caso de que siga débil, la oficina podría pivotar agresivamente.
La derrota del sábado ante los Cachorros reveló una amenaza más sutil y sigilosa: inestabilidad en defensa y dudas sobre la salud de Chisholm. Un único lanzamiento, como el suyo en la tercera entrada, puede que no defina la temporada, pero podría ser un anticipo de un problema mayor.
¿Qué le parece? Deje su comentario a continuación.

















