CIUDAD DE PANAMÁ, Panamá — La vida de Mariano Riveratras su carrera en el béisbol hace tiempo que va más allá del montículo, pero un caso penal en Florida este verano ha puesto el foco de forma inusualmente intensa en su experiencia como inversor. Los investigadores identificaron a la leyenda de los Yankees como la presunta víctima de un fraude bursátil de un millón de dólares vinculado a un ambicioso proyecto urbanístico que, según las autoridades, nunca existió tal y como se presentaba.
El caso giraba en torno a Orlando World Live, un proyecto de ocio y desarrollo urbano previsto en Florida. Los investigadores afirman que el empresario de Orlando Steven Harry Minard presentó la iniciativa como un complejo de varios miles de millones de dólares con complejos turísticos, teatros, locales comerciales, museos, instalaciones para deportes electrónicos y otras atracciones. Según la investigación, Rivera se comprometió a aportar 1 millón de dólares en enero de 2022.
Las autoridades afirman que el excerrador de los Yankees de Nueva York firmó un acuerdo de inversión y confidencialidad tras recibir una oferta con una rentabilidad anual prevista del 30 %. Según parece, los registros financieros revisados por los investigadores revelaron que el dinero se desvió para pagar deudas preexistentes y otros gastos, en lugar de destinarse al proyecto de desarrollo que le habían prometido a Rivera.
El miembro del Salón de la Fama de los Yankees pidió después que le devolvieran su dinero. Los investigadores afirman que recibió extractos bancarios y registros de transferencias falsos que daban a entender que el reembolso estaba al caer. Las autoridades de Florida empezaron a investigar en septiembre de 2023, y Minard fue detenido en Hawái el 8 de mayo de 2026, antes de ser extraditado a Florida.
A Rivera no se le ha acusado de ningún delito en este caso. Las autoridades lo han descrito como la presunta víctima, una distinción que es importante, ya que las acusaciones penales se tratan por separado de la labor pública que este hombre de 56 años lleva a cabo en Panamá, donde la antigua estrella de los Yankees sigue siendo una de las figuras deportivas más reconocidas del país.
Este contexto gira en torno a un jugador cuya importancia sigue siendo enorme en ambos lados del vínculo entre los Yankees y Panamá. Rivera pasó 19 temporadas con los Yankees, terminó con un récord de la MLB de 652 salvamentos, fue elegido 13 veces para el All-Star, ganó cinco Series Mundiales y se convirtió en el primer jugador elegido por unanimidad para el Salón de la Fama del Béisbol.
Rivera vuelve a las conversaciones sobre inversiones en Panamá
El miércoles 2 de septiembre, Rivera se reunió con el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, en el palacio presidencial para hablar, entre otras cosas, de cómo atraer inversiones, crear empleo y destinar recursos a proyectos deportivos y educativos, según la Presidencia de Panamá.
Antes de reunirse con Mulino, Rivera también mantuvo conversaciones con el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac. El Gobierno ha indicado que las conversaciones versaron sobre obras públicas en el ámbito del deporte y la educación, además de un posible apoyo del sector privado para nuevas infraestructuras y mejoras en las instalaciones existentes.
La Presidencia describió parte de la agenda como la «promoción de inversiones» destinadas a generar nuevas oportunidades de empleo.
No se anunció ninguna inversión concreta de Rivera. Panamá no reveló ninguna cifra en dólares, ni el nombre de la empresa, ni el paquete de financiación, ni ningún proyecto concretado. La información disponible apunta a conversaciones exploratorias, no a un acuerdo cerrado. Tampoco se conoce ninguna relación entre las conversaciones del 2 de septiembre y Orlando World Live ni con el caso penal de Florida.
El caso de fraude acentúa la importancia del momento
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la detención de Minard el 8 de mayo tras una investigación conjunta en la que participaron organismos reguladores estatales y socios federales. A la presunta víctima se la describió inicialmente en público como un «inversor de alto perfil». La identidad de Rivera salió a la luz más tarde gracias a la información publicada a partir de la declaración jurada de causa probable.
Según la declaración jurada, el millón de dólares de Rivera se transfirió a una cuenta fiduciaria de un abogado de Nueva York, en lugar de a una entidad de Orlando vinculada al proyecto. Los investigadores afirman que el dinero se distribuyó posteriormente a terceros y que no se utilizó para la tramitación de permisos, la construcción ni las operaciones comerciales de Orlando World Live.
Las autoridades también dijeron que no encontraron ninguna solicitud de permiso ni documentación relacionada presentada ante el Ayuntamiento de Orlando que coincidiera con el enorme proyecto que le habían descrito a Rivera. Los materiales promocionales que revisaron los investigadores describían una primera fase de 5.000 millones de dólares.
Según los investigadores, cuando Rivera le pidió que le devolviera el dinero, Minard accedió a devolverle 1,4 millones de dólares, incluidos los intereses. Sin embargo, al parecer, Rivera recibió en su lugar documentos bancarios y de transferencias falsificados. Minard se enfrenta a un cargo por estafa por un importe superior a 50 000 dólares y a otro por la venta de un valor no registrado.
Un giro de 83 días en la historia de la inversión pública de Rivera
La cronología añade un detalle numérico a la última aparición del icono de los Yankees. Según un cálculo de PinstripesNation basado en la declaración pública de Rivera del 11 de junio y la reunión del 2 de septiembre, el intervalo es de 83 días.
Contando desde la detención de Minard el 8 de mayo, pasaron 117 días hasta que Rivera se presentó en el palacio presidencial de Panamá para unas conversaciones que volvieron a situar la inversión y el desarrollo en el punto de mira público en torno al excerrador de los Yankees.
Son dos cosas distintas. El contraste sigue siendo notable porque la historia de las inversiones públicas de Rivera pasó rápidamente de una supuesta pérdida privada en Florida a amplios debates sobre desarrollo en Panamá que abarcaban el empleo, el deporte, la educación y las infraestructuras.
La labor de Rivera en Panamá también es anterior al caso de fraude. En marzo, se unió a Mulino en la reapertura del estadio Roberto Mariano Bula, en Colón, tras su renovación, y lanzó el primer lanzamiento ceremonial.
El legado de los Yankees le da a Rivera un alcance excepcional
Rivera nació en Puerto Caimito, Panamá, y su influencia allí va más allá de su trayectoria con los Yankees. Su palmarés en el béisbol sigue siendo la base de su perfil, mientras que su participación constante en iniciativas cívicas y deportivas le mantiene presente en los debates sobre el desarrollo nacional.
Para los aficionados de los Yankees , la magnitud de su legado explica por qué una noticia financiera fuera del campo relacionada con Rivera tiene tanta relevancia. Sus 652 salvamentos siguen siendo el récord de toda la historia de la MLB. Además, sumó 42 salvamentos en la postemporada con una efectividad de 0,70 en los playoffs y apareció en las 425 papeletas del Salón de la Fama en 2019.
La reunión del 2 de septiembre abre un nuevo capítulo sin que se haya cerrado ningún acuerdo. La presidencia de Panamá ha descrito unos objetivos generales, pero no ha dicho que Rivera haya comprometido fondos ni se haya sumado oficialmente a ningún proyecto.
Por ahora, el miembro del Salón de la Fama de los Yankees está participando en conversaciones centradas en inversiones, mientras que el caso de Florida, por valor de un millón de dólares, sigue siendo un asunto aparte. Esto hace que el papel de la leyenda de los Yankees siga siendo exploratorio, a menos que surja un proyecto concreto, un compromiso de financiación o una función definida.
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