SAN DIEGO — Sobre el papel, el cambio en la plantilla parecía algo rutinario. Un jardinero veterano se lesionó y un antiguo gran prospecto subió para reforzar el banquillo. Para los Yankees, sin embargo, el nombre que eligieron decía más que la propia transacción.
Nueva York incluyó el sábado a Trent Grisham en la lista de lesionados de 10 días por una distensión en el isquiotibial derecho, según ha informado el equipo. Los Yankees han llamado al jardinero Jasson Domínguez, del equipo de Triple A de Scranton/Wilkes-Barre, para ocupar su puesto, según anunció el club antes de su partido contra los Padres de San Diego en el Petco Park.
Grisham se había vuelto a lesionar el mismo tendón de la corva que ya le había dejado fuera de juego a principios de temporada. Se retiró del partido del viernes por la noche, que acabaron perdiendo por 3-2 en la décima entrada, y al día siguiente no pudo jugar. Esta situación dejó a los Yankees con un jugador menos en los jardines justo en plena lucha por los playoffs, así que recurrieron a un chico de 23 años que había pasado el último mes de vuelta en las ligas menores.
Los Yankees llegaban al fin de semana con un balance de 81-61, ocupando el primer puesto de comodín de la Liga Americana. Se mantenían a cuatro partidos de los Tampa Bay Rays, líderes de la División Este de la Liga Americana. La clasificación indica que estamos en la recta final. La incorporación de Domínguez, por pequeña que parezca, apunta a una cuestión más importante que los Yankees tendrán que resolver este invierno.
Un fichaje que dio que hablar
La elección lo dijo todo. Cuando un equipo necesita un sustituto a corto plazo para una de las posiciones del exterior, suele recurrir a un jugador polivalente que pueda cubrir varias posiciones. Los Yankees tenían a Max Schuemann, un jugador de ese tipo. Pero en su lugar se decidieron por Domínguez.
Esa decisión llamó la atención de quienes siguen de cerca la plantilla. Domínguez no encaja de forma natural como suplente para dos partidos. Es un jardinero de esquina de oficio que puede jugar de centro en caso de necesidad, no un todoterreno. El hecho de que lo eligieran en lugar de una opción más versátil sugería que los Yankees querían echarle un vistazo al bateador ambidiestro una vez más antes de que acabara la temporada.
El contexto hace que sea difícil pasar por alto esa interpretación. Domínguez perdió su puesto de titular después de que los Yankees ficharan a Heliot Ramos en el cierre del mercado de traspasos. Hace más o menos un mes lo enviaron a la Triple A y no había vuelto a jugar en las Grandes Ligas desde entonces. Su regreso supuso su primera aparición en las Grandes Ligas desde ese descenso.
Las cifras que lo convierten en una posible moneda de cambio
Este es el contexto que no se menciona en ninguna noticia, y es el quid de la cuestión. Domínguez ha bateado .230 con seis jonrones, 14 carreras impulsadas y siete bases robadas en 53 partidos de las Grandes Ligas esta temporada, según ClutchPoints. Esas no son las cifras de un pilar intocable del equipo. Son las cifras de un jugador cuyo valor deben sopesar los Yankees.
Su rendimiento reciente en las ligas menores cuenta la misma historia de altibajos. Domínguez bateó .222 con 24 strikeouts en 29 partidos en agosto, y luego empezó septiembre con una breve racha de 6 de 15, incluyendo un jonrón, según Yanks Go Yard. El talento que en su día lo convirtió en uno de los mejores prospectos sigue destellando. Pero la regularidad no le ha acompañado en las grandes ligas.
Esa diferencia es importante para un equipo que aspira al título. Los Yankees están intentando ganar ya, y un joven jardinero atrapado entre la Triple A y una liga mayor repleta de jugadores se convierte precisamente en el tipo de activo que se baraja en los traspasos de temporada baja. Un equipo que quiera sacar el máximo partido al potencial de un jugador, o que quiera incluir a una antigua promesa en un traspaso para cubrir otra necesidad, empieza por un jugador en la situación de Domínguez.
El regreso de Judge va a complicar aún más las cosas
Las cosas se van a poner más ajustadas pronto. Aaron Judge está a punto de volver tras una fractura por estrés en la primera costilla derecha, una lesión que, según MLB.com, se produjo al intentar lanzarse en Houston el 26 de abril. Jugó por última vez el 31 de mayo y esta semana ha hecho prácticas de bateo en el campo.
Los Yankees aún no han fijado una fecha para su reincorporación, pero se espera que Judge se enfrente a lanzamientos reales en los próximos días, con el objetivo de volver durante la próxima serie en casa, según MLB.com. Antes de la lesión, tenía un promedio de bateo de .248, con 17 jonrones y 38 carreras impulsadas en 59 partidos.
Cuando Judge vuelva al jardín derecho, la alineación preferida de los Yankees se perfila mejor. La idea es tener a Judge en el jardín derecho, a Spencer Jones en el centro y a Cody Bellinger en el izquierdo, con Ramos también en la mezcla. Eso deja poco espacio para Domínguez, que parece que se quedará fuera cuando todos estén en forma.
La consecuencia inmediata está clara. Es probable que Domínguez vuelva a la Triple A en cuanto Judge se reincorpore, salvo que haya algún contratiempo, según Yanks Go Yard. Su paso por San Diego este fin de semana parece más bien una aparición de dos partidos, no un puesto fijo.
El propio futuro de Grisham agrava aún más la situación
El jugador al que ha sustituido Domínguez complica aún más las cosas. Grisham aceptó la oferta cualificada de los Yankees la pasada pretemporada y ha sido titular en los jardines, con un promedio de bateo de 0,211, 18 jonrones y 59 carreras impulsadas en 121 partidos. Va camino de volver a ser agente libre al final de la temporada.
Esa rotación es la clave. Los Yankees tienen más jardineros de los que pueden alinear cuando vuelva Judge, y varios de ellos se enfrentan a un futuro incierto. Grisham podría marcharse. Domínguez sigue yendo y viniendo. A Ramos lo acaban de fichar. Bellinger y Jones han llevado el peso de la ofensiva. Algo tiene que cambiar, y el invierno es cuando suele pasar.
Nada de esto es un plan oficial. Los Yankees no han anunciado ninguna intención de traspasar a Domínguez, y las directivas casi nunca dan pistas sobre este tipo de movimientos en septiembre. Pero la composición de la plantilla y la decisión de darle una última oportunidad al bateador ambidiestro encajan con el perfil de un equipo que está haciendo balance antes de la temporada baja.
En qué punto están ahora los Yankees y Domínguez
Por ahora, Domínguez vuelve a ser un Yankee , sentado en el banquillo en el estado donde nació y esperando una llamada que quizá no llegue antes de que lo envíen de vuelta a las ligas menores. Este bateador ambidiestro todavía puede jugar de central en caso de apuro y puede que se lo pidan, pero parece que le van a dar poco margen de maniobra ahora que los Yankees luchan por meterse en los playoffs.
Los Yankees cierran su gira por la Costa Oeste el domingo en San Diego y luego vuelven a casa para empezar una serie en casa contra los Colorado Rockies, la misma racha en la que podría volver Judge y en la que Dominguez podría bajar a las ligas menores. El papel del jugador de 23 años, y quizá su futuro con la camiseta a rayas, se decidirá mucho después del último out de la temporada regular.
Por ahora, en la plantilla figura una reincorporación rutinaria. La decisión más importante que esto presagia tendrá que esperar hasta el invierno.
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