New York Yankees 6, Baltimore Orioles 9
NUEVA YORK — Cuando Adam Frazier conectó la bola rápida de Néstor Cortés, la envió por la línea del campo derecho, lo que provocó cierta preocupación.
Contó cómo el viento empujaba la pelota fuera del campo, lo que provocaba una sensación de inquietud hasta que por fin entró en contacto con ella.
El potente golpe de Frazier chocó contra el poste de foul situado frente a la segunda grada, lo que convirtió lo que parecía una victoria fácil para los Yankees en un emocionante duelo contra los Orioles. Su jonrón de tres carreras redujo la diferencia entre los equipos a solo una carrera, y el posterior doble de dos carreras del bateador suplente Gunnar Henderson, que dio la ventaja a su equipo en una séptima entrada llena de acción, supuso una remontada de ocho carreras para Baltimore. Al final, los Orioles se llevaron la victoria por 9-6 el miércoles por la noche, poniendo fin de hecho a la impresionante racha de cinco victorias consecutivas de los Yankees.
Según el entrenador de los Orioles, Brandon Hyde, se notaba un gran espíritu de lucha y mucha energía en su banquillo.
De sus 32 victorias esta temporada, Baltimore ha demostrado su resistencia remontando en 19 de ellas. Durante la séptima entrada, los Orioles demostraron su poderío ofensivo al enviar a 12 bateadores al plato, lo que supuso su entrada más productiva desde septiembre de 2021. Este logro igualó el récord de la franquicia de más carreras anotadas en una sola entrada durante un partido contra los Yankees el 5 de junio de 1989, así como una marca anterior de los St. Louis Browns del 12 de junio de 1929, según datos de Elias Sports Bureau.
Henderson dejó claro que no hay que subestimar al equipo, ya que están listos para contraatacar. Destacó su determinación inquebrantable y que en el equipo no hay ni rastro de ganas de tirar la toalla.
Gleyber Torres demostró su potencia al bate con dos jonrones y tres carreras impulsadas, mientras que Isiah Kiner-Falefa puso de manifiesto su versatilidad con un triple y un jonrón. Sus impresionantes actuaciones ayudaron a los Yankees (30-21) a conseguir una ventaja contundente de 5-1 frente al lanzador Tyler Wells.
El bullpen de los Yankees de Nueva York, conocido por su excelente rendimiento, ocupa el primer puesto de las Grandes Ligas con una impresionante efectividad de 2,80. Sin embargo, su efectividad subió ligeramente hasta 2,94 tras su última salida.
Néstor Cortés había estado bastante bien en el montículo, cediendo solo un jonrón solitario a Ryan Mountcastle en la cuarta entrada. Sin embargo, su suerte dio un giro cuando concedió una base por bolas a Anthony Santander para abrir la séptima. A continuación, Austin Hayes conectó un potente roletazo a 109,6 mph, que podría haber acabado en una doble jugada. Por desgracia para los Yankees, la pelota dio un rebote inesperado bajo el guante del novato Anthony Volpe, el campocorto, y siguió rodando hacia el jardín izquierdo.
El jonrón de Frazier obligó a los Yankees a cambiar a Cortés en el montículo.
Cortes reconoció que el giro que tomaron los acontecimientos se debió a unas circunstancias desafortunadas, y señaló que, si la pelota hubiera estado colocada un poco diferente, el resultado podría haber sido un batazo alto.
En plena racha negativa, James McCann, con un promedio de bateo de solo 0,182, y Jorge Mateo lograron ambos conectar sencillos decisivos ante Jimmy Cordero (3-2).
A pesar de no haber conseguido ningún hit en sus seis apariciones anteriores como bateador suplente, Henderson tomó la iniciativa de ir a la jaula de bateo cubierta al comienzo de la entrada. Allí, se enfrentó a unas 10-15 bolas rápidas, preparándose para el momento decisivo. Al subir al plato, Henderson conectó un sinker y lo envió por la línea del campo derecho, dando a su equipo una ventaja de 6-5. Este hit puso fin a la impresionante racha de 22 1/3 entradas sin encajar carreras que llevaban los relevos de los Yankees.
La frustración de Wells llegó a su punto álgido cuando soltó una avalancha de gritos dirigidos a la pantalla de televisión del vestuario.
Wells reconoció su propia actuación y dijo que sentía que no le había dado a su equipo muchas oportunidades de remontar cuando lo sacaron del partido. Sin embargo, agradeció el esfuerzo de sus compañeros por recuperarse y animarlo.
Mountcastle aportó un fly de sacrificio contra Albert Abreu, mientras que Santander y Hays le siguieron con sencillos que impulsaron carreras, ampliando la ventaja de Baltimore a 9-5.
En la sexta entrada, Mike Baumann subió al montículo y eliminó rápidamente a los bateadores de los Yankees uno tras otro, logrando una entrada impecable: 1-2-3. En la siguiente séptima entrada, Nueva York consiguió llenar las bases contra Mychal Givens. Con un out, Anthony Rizzo se acercó al bate y conectó un sencillo impulsor ante Danny Coulombe. Sin embargo, Coulombe demostró su sangre fría ponchando a DJ LeMahieu y provocando que Harrison Bader bateara una roleta de doble play, lo que dejó las bases llenas y mantuvo la ventaja de los Orioles.
Félix Bautista consiguió tres outs y se llevó su duodécimo salvamento en 16 oportunidades. Esto supuso una revancha para Bautista, que la noche anterior había encajado un jonrón de Aaron Judge que empató el partido, lo que llevó a los Orioles a una derrota por 6-5 en la décima entrada.
Una vez más, Wells volvió a tener problemas con los bateadores de poder y acabó siendo víctima de los jonrones. Con un total de 13 jonrones permitidos en solo 10 partidos, quedó claro que una parte importante de las 22 carreras que le marcaron esta temporada se debieron a esos jonrones.
Wells se dio cuenta de las consecuencias que tenía lanzar la bola justo por el centro ante una alineación formidable formada por bateadores de gran prestigio. Reconoció que esos errores en las Grandes Ligas, sobre todo contra un equipo de ese calibre, acabarían inevitablemente en castigos y resultados desfavorables.
En un partido que empezó tras un retraso por lluvia de 1 hora y 36 minutos, Torres demostró su potencia al conectar un jonrón de dos carreras en la tercera entrada, seguido de otro jonrón solitario en la quinta. Estos impresionantes jonrones elevaron su total de la temporada a nueve y supusieron su decimocuarto partido en su carrera con varios jonrones.
En la quinta entrada, Kiner-Falefa aportó un jonrón de dos carreras. A pesar de haber perdido el puesto de campocorto a favor de Volpe durante la pretemporada, a Kiner-Falefa lo han alineado en el exterior en algunas ocasiones. En sus últimos seis partidos, ha demostrado su destreza al bate, con un balance de 5 de 13, incluyendo un doble, un triple y tres jonrones.
IKF comentó que al principio había cierta ambigüedad sobre su papel, pero a medida que avanzaba la temporada, fue entendiendo mejor cuándo podría tener oportunidades y cómo el equipo podía sacarle el máximo partido.
SIGUIENTE
El próximo partido de cierre de la serie, el jueves por la noche, contará con el lanzador diestro de Nueva York, Clarke Schmidt, con un balance de 2-4 y una efectividad de 6,00. Por su parte, se espera que suba al montículo el lanzador diestro de Baltimore, Kyle Gibson, con un balance de 5-3 y una ERA de 4,27.
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