SAN PETERSBURGO, Florida — Los Yankees se pasaron el viernes preparándose para el estadio al que a nadie le gusta ir.
Una máquina lanzaba pelotas altas y elevadas detrás del home para que los defensores pudieran practicar seguir la trayectoria de la pelota contra el techo blanco del Tropicana Field. El entrenador del cuadro, Dan Fiorito, dirigió ejercicios de relevos con pelotas rasantes de uno y dos rebotes. El césped, las pasarelas y la velocidad de los Tampa Bay Rays fueron objeto de especial atención.
El entrenador Aaron Boone sabía qué tipo de rival les esperaba. Los Rays habían conseguido el mejor récord de la Liga Americana forzando errores.
«Ponen la pelota en juego. Saben correr. Van al límite. Tienes que cuidar bien la pelota cuando juegas contra ellos», dijo Boone.
El lanzador titular de los Rays, Drew Rasmussen, lleva años escuchando las quejas sobre su estadio. Dijo que su equipo ha aprendido a lidiar con sus peculiaridades.
«Obviamente, nos hemos adaptado muy bien», dijo Rasmussen.
Los Yankees tenían motivos para sentirse preparados. Acababan de anotar 18 carreras en dos partidos mientras barrían a los Boston Red Sox en la Serie de Comodín. Lo hicieron sin Aaron Judge, que el sábado por la mañana quedó fuera de la convocatoria para la Serie Divisional por la distensión en la pantorrilla que sufrió el 16 de septiembre.
Tampa Bay traía su propia carga. Los Rays llegaban a la serie tras haber perdido siete partidos seguidos en la postemporada. Cole llegaba a su salida en el primer partido con una efectividad de 3,61, mientras que Rasmussen respondía con una de 2,67 y un largo historial frente a Nueva York.
El estadio que los Yankees habían estudiado toda la semana acabó importando mucho menos que el lanzador que estaba en el montículo.
Ninguna de las preparaciones abordó el problema que decidió la noche del sábado. El techo nunca les costó una bola. Las pasarelas nunca cambiaron una jugada. Los Yankees, sencillamente, no pudieron batear.
Un hit, un swing, una señal de «alto»
Rasmussen mantuvo a los Yankees sin un solo hit hasta la octava entrada, y los Rays ganaron el primer partido de la Serie Divisional de la Liga Americana por 1-0 ante un estadio lleno con 40 542 espectadores.
Los Yankees terminaron con un solo hit. Fue el primer partido de postemporada en la historia de la franquicia en el que tuvieron menos de dos.
Jonathan Aranda anotó la única carrera. Con un out en la tercera entrada, mandó un cambio de velocidad 2-2 de Gerrit Cole a 417 pies hacia el campo derecho.
Rasmussen (1-0) se encargó del resto. Lanzó ocho entradas sin encajar carreras, ponchó a 10, concedió dos bases por bolas y, en un momento dado, retiró a 15 bateadores seguidos. Sus 10 ponches igualaron un récord de los Rays en la postemporada. Bryan Baker lanzó una novena entrada perfecta y se llevó el salvamento.
Cole (0-1) se llevó la derrota, tras encajar una carrera y cinco hits en cinco entradas, con cinco strikeouts y una base por bolas. Ryan Weathers, Paul Blackburn y Brent Headrick mantuvieron a cero al bullpen de los Yankees durante el resto del partido.
Los Yankees estuvieron a punto de marcar al principio. El novato George Lombard Jr. conectó un batazo de línea que cayó en la zona de advertencia del campo derecho en la segunda entrada, un batazo de 346 pies a 102 mph. Chandler Simpson atrapó con una zambullida un batazo flojo de Luis García Jr. hacia la parte baja del campo izquierdo.
Austin Wells rompió por fin el intento de partido sin hits con dos outs en la octava entrada, conectando un batazo raso por la línea del campo derecho. Ignoró la señal de parada del entrenador de tercera base, Luis Rojas, al pasar por segunda. Víctor Mesa Jr. lanzó a Taylor Walls, cuyo relevo a Junior Caminero eliminó a Wells en tercera.
Wells y Boone se llevan la octava entrada
Austin Wells dijo que la falta de ataque le llevó a arriesgarse para conseguir una base extra.
«La verdad es que no nos estaba yendo muy bien en ese momento del partido, así que cada 90 pies cuenta», dijo Wells.
No defendió la decisión del árbitro.
«Hay que arriesgarse, pero en esa situación, obviamente, el riesgo no valió la pena», dijo Wells.
Boone lo calificó de error, pero señaló a otros responsables.
«Es evidente que no fue una buena decisión», dijo Boone. «Pero el mayor problema es que Rasmussen nos ha dejado sin opciones».
Jazz Chisholm Jr. consiguió una base por bolas y robó la segunda base en la segunda entrada, pero se quedó tirado cuando Trent Grisham fue eliminado por strikes sin siquiera batear. Esa fue la única vez en toda la noche que los Yankees tuvieron un bateador con un corredor en posición de anotar. Chisholm atribuyó el mérito al control de Rasmussen.
«Hoy no ha fallado en sus lanzamientos, ha controlado muy bien las esquinas y no ha dejado muchos lanzamientos por el centro», dijo Chisholm.
Boone sacó a Giancarlo Stanton como bateador suplente por Ryan McMahon en la novena entrada. Era el primer turno al bate de Stanton desde el 24 de abril. Se fue con tres strikes en cinco lanzamientos.
El dominio de Rasmussen sobre los Yankees
Era la tercera vez esta temporada que Rasmussen limitaba a los Yankees a un solo hit.
El 12 de abril solo permitió un hit en seis entradas sin encajar ninguna carrera. El 22 de septiembre, mantuvo el no-hitter hasta la séptima entrada y ponchó a 11, mientras los Rays se aseguraban el título de la División Este de la Liga Americana con una victoria por 6-1.
En esas tres salidas, Rasmussen cedió tres hits en 20 2/3 entradas. Eso supone un hit por cada siete entradas, más o menos, frente a una alineación que promediaba nueve carreras por partido contra Boston.
Esa racha en la ronda de comodines también ocultó una tendencia que se ha mantenido durante toda la temporada. Según The Associated Press, los Yankees se habían quedado en tres o menos hits en 13 ocasiones hasta el 22 de septiembre. El sábado se sumó otra más.
Schlittler será el lanzador titular en el segundo partido
Los Yankees van ahora 1-0 por detrás en la serie al mejor de cinco y han acabado con un balance de 2-6 en el Tropicana Field esta temporada, incluyendo el sábado.
El segundo partido es el lunes a las 20:00 h EDT. Cam Schlittler, con un balance de 8-2 y una efectividad de 1,16 en 17 salidas como visitante, se enfrentará al derecho de los Rays, Freddy Peralta, que lleva un balance de 5-0 y una efectividad de 0,79 en sus últimas seis salidas.
Judge no podrá volver hasta la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Los Yankees tendrían que ganar tres de los próximos cuatro partidos para llegar hasta allí.
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