NUEVA YORK — Los Yankees están superando las primeras bajas de alto nivel en la dirección del club y ampliando una reestructuración del personal que, con el tiempo, podría llegar hasta el cuerpo técnico de las Grandes Ligas. Cuatro miembros con mucha experiencia del departamento de ojeadores y asesores están a punto de marcharse, y va a llegar un nuevo evaluador mientras el club vuelve a analizar otra temporada fallida en la postemporada.
Los cambios se están produciendo bajo la mirada de los dos hombres que siguen al frente del equipo. Brian Cashman vuelve como director general y Aaron Boone sigue siendo el entrenador, pero los Yankees están empezando a cambiar la estructura a su alrededor. La pregunta ahora es si esa revisión se limitará a las operaciones de béisbol o se extenderá al cuerpo técnico de bateo.
That possibility carries particular weight after a season in which the Yankees scored 110 fewer runs than in 2025 and were swept by Tampa Bay in the American League Division Series. Owner Hal Steinbrenner has identified offensive performance as a priority in his coaching review, adding uncertainty for hitting coach James Rowson.
The latest personnel moves broaden a shakeup that began with decisions not to renew the contracts of former general managers Omar Minaya and Brian Sabean. New reports identify two additional scouting departures and an incoming executive. Rowson has not been dismissed, but his position is among the unresolved issues as the Yankees plan for 2027.
Con estas dos bajas más, la reorganización de los Yankees va más allá de Minaya y Sabean
Según una noticia publicada el sábado, los ojeadores profesionales de toda la vida Tommy Wilson y Pat Murtaugh no volverán. Murtaugh se jubila. Sus salidas se producen tras la decisión de no renovar los contratos de los antiguos directores generales Omar Minaya y Brian Sabean, que habían ejercido de asesores de Cashman.
Los Yankees también han fichado al exrelevista de las Grandes Ligas Frank Herrmann como supervisor de evaluación global e integración del desarrollo de jugadores. Herrmann trabajaba hasta hace poco en la organización de los Toronto Blue Jays, lo que aporta a los Yankees un nuevo directivo con experiencia en coordinar el ojeo, las operaciones de béisbol y el desarrollo.
Wilson se unió a los Yankees en 2004, tras poner fin a su carrera como jugador. Murtaugh llevaba trabajando para la organización desde 2015. Estos cambios no significan necesariamente que todas las salidas tengan la misma causa: Murtaugh se jubila, mientras que el club deja que otros contratos expiren.
El papel de Herrmann destaca especialmente porque abarca dos departamentos que a menudo se consideran por separado. Evaluar a un jugador es solo el primer paso. Convertir esa evaluación en un plan de desarrollo y, después, en valor para las Grandes Ligas, requiere un proceso coordinado. Su contratación indica que la integración será una responsabilidad específica en la próxima estructura directiva de los Yankees.
James Rowson podría ser la próxima decisión importante en cuanto a la plantilla
The growing list of changes shifts attention toward Rowson, who has overseen Yankees hitting instruction for three seasons. No firing has been announced, and the reported departures involve baseball operations rather than his coaching position. Still, Steinbrenner made clear in October that the club’s offensive shortcomings would receive special scrutiny.
Steinbrenner dijo que el análisis iría más allá del director general y del entrenador, y que se prestaría especial atención al aspecto ofensivo.
«Sin duda, estoy centrado en el ataque y en el bateo», dijo Steinbrenner.
Boone ofreció una valoración diferente cuando le preguntaron por el trabajo de Rowson con los bateadores, defendiendo el ambiente que ha creado.
«Me ha impresionado mucho la cultura que ha creado», dijo Boone.
Esas posturas no tienen por qué ser incompatibles. Los Yankees pueden valorar las relaciones y la preparación de Rowson sin dejar de preguntarse si el equipo necesita un enfoque diferente. Rowson ha terminado su tercera temporada como entrenador de bateo del club, con el apoyo en 2026 de los entrenadores asistentes Casey Dykes y Jake Hirst.
Las cifras ofensivas, la clave del futuro incierto de Rowson
Los Yankees anotaron 739 carreras en 2026, frente a las 849 de 2025, según los registros de bateo por equipos de Baseball-Reference. Esa disminución de 110 carreras se produjo a pesar de haber jugado un partido menos, pero el descenso en el promedio fue considerable: de 5,24 a 4,59 carreras por partido. Eso supone aproximadamente 0,65 carreras menos cada noche.
Los Yankees también bajaron de 274 jonrones a 223, de un promedio de bateo de 0,251 a 0,235 y de un OPS de 0,787 a 0,720. Su porcentaje de llegada a base bajó de 0,332 a 0,311. Los jonrones siguieron siendo uno de sus puntos fuertes, pero el menor número de hits y de corredores en base redujo el margen de error de la alineación.
The postseason provided a narrower but more damaging snapshot. The Yankees swept Boston in the wild-card round, then went winless against Tampa Bay in the ALDS. Their season ended with the same central problem that had troubled their offense during stretches of the regular season: too little consistent production around its power.
Esta distinción es importante para el futuro de Rowson. Un entrenador de bateo no controla las lesiones ni todas las decisiones sobre la plantilla. Sin embargo, el fuerte descenso respecto al año anterior ofrece a la directiva un motivo concreto para revisar la formación, la planificación y la forma en que los bateadores se adaptan a los cambios.
Cashman y Boone siguen en sus puestos mientras los Yankees estudian cuál será su próximo paso
Los Yankees han mantenido la continuidad en la cúpula directiva, aunque han cambiado el equipo que los rodea. Cashman vuelve, Boone sigue al mando del vestuario y el entrenador de lanzadores, Matt Blake, tiene su contrato renovado hasta 2029. Este contraste hace que la decisión sobre Rowson llame especialmente la atención ahora que los Yankees están revisando su estructura de entrenadores y sus planes para la plantilla.
A fecha de 1 de noviembre, los cambios más destacados son las salidas de Minaya, Sabean, Wilson y Murtaugh, además de la llegada de Herrmann. Rowson sigue siendo el entrenador de bateo de los Yankees, sin que se haya confirmado nada sobre su futuro. Que él sea el siguiente en irse pondrá de manifiesto hasta qué punto la organización está dispuesta a ir más allá en su respuesta a otra decepción en octubre.
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