Nueva York – Los Yankees de Nueva York hicieron un movimiento calculado en la lista el miércoles, añadiendo al relevista diestro Kervin Castro a su lista de 40 jugadores. El lanzador venezolano de 26 años se une a la lista, ya que los Yankees pretenden reforzar su bullpen tras una temporada irregular del cerrador Devin Williams.
La incorporación de Castro se produce tras un año impresionante en Triple-A Scranton/Wilkes-Barre, donde registró un ERA de 1,53 y ponchó al 27,4% de los bateadores rivales en 35 partidos. Consiguió cuatro paradas y cinco victorias, anclando el bullpen de los RailRiders con consistencia y mando. Al protegerlo en la lista de 40 jugadores, los Yankees no sólo evitan que llegue a la agencia libre de ligas menores, sino que también demuestran que creen en su capacidad para ayudar a la plantilla de las Grandes Ligas ya en 2026.
El viaje a través del béisbol profesional revela resiliencia
El ascenso de Castro a la lista de 40 jugadores de los Yankees refleja años de perseverancia y crecimiento. Firmó con los Gigantes de San Francisco como agente libre internacional en 2015 por 100.000 dólares a la edad de 16 años. Originalmente desarrollado como receptor, se convirtió a lanzador, un cambio que acabaría definiendo su trayectoria profesional.
El camino no fue nada fácil. En 2017, Castro se sometió a una operación Tommy John, que le mantuvo de baja durante casi dos temporadas. En 2018 sólo lanzó una entrada mientras se rehabilitaba en la Liga Dominicana de Verano. A pesar de los contratiempos, regresó decidido y pronto mostró destellos de promesa en el sistema de los Gigantes.
El 6 de septiembre de 2021, Castro fue convocado por los Gigantes. Su debut en las Grandes Ligas llamó la atención de inmediato. Inauguró su carrera con 13 entradas y un tercio consecutivas sin anotar, ponchando a casi un bateador por cuadro y mostrando una confianza y un control superiores a su experiencia.
Los resultados mixtos en la experiencia de las grandes ligas dan forma a las expectativas
Tras ese prometedor comienzo, el siguiente capítulo de Castro resultó más difícil. La primavera siguiente regresó a los Gigantes, pero permitió cinco carreras en sólo una entrada y dos tercios. Más tarde, ese mismo año, se unió a los Cachorros de Chicago, donde continuaron los problemas. En ocho salidas, registró un ERA de 7,59 y luchó contra la inconsistencia.
Tras la temporada 2022, Castro firmó un contrato de ligas menores con los Tigres de Detroit. Participó en 10 partidos con el Triple-A Toledo antes de que una lesión truncara su temporada. A finales de ese año, su otrora prometedor ascenso parecía haber perdido impulso.
Los Yankees adquirieron a Castro a través de la fase Triple-A del draft de la Regla 5 en diciembre de 2023 a los Astros de Houston. El movimiento pasó desapercibido en su momento, pero más tarde se demostró su acierto. Los Yankees vieron potencial en un lanzador que había mostrado un gran talento cuando estaba sano.
La recuperación de la Tommy John demuestra determinación
El regreso de la carrera de Castro comenzó con otro obstáculo. El 14 de junio de 2023, se sometió a una segunda operación Tommy John, que le costó toda la temporada 2024. A muchos lanzadores les cuesta volver de una operación de este tipo, no digamos ya de dos, pero Castro demostró una vez más su determinación.
Cuando regresó en 2025, parecía otro lanzador. Recuperó su velocidad, afinó su dominio y recuperó la confianza en sí mismo. En 47 entradas con Scranton/Wilkes-Barre, logró un 5-1 con cuatro paradas y 52 ponches, cediendo sólo un home run. Los rivales sólo batearon 0,163 contra él.
Para un relevista que salía de una operación importante, esos números eran extraordinarios. Confirmaron la paciencia de los Yankees durante su recuperación e insinuaron que podría convertirse en una valiosa pieza del bullpen en el futuro.
Los Yankees reconocen el potencial en una decisión calculada sobre la lista de jugadores
Los relevistas fiables son uno de los activos más difíciles de encontrar, y la decisión de los Yankees de añadir a Castro a la lista refleja fe en su potencial. Su actuación en 2025 mostró a un lanzador que redescubría la regularidad y el control. La organización se ha ganado la reputación de convertir brazos ignorados en colaboradores, y Castro encaja en ese molde.
Destaca su capacidad para generar swings y misses. Los Yankees valoran a los relevistas con bolas rápidas potentes y lanzamientos de ruptura afilados, y Castro tiene ambos. Sus números de 2025 sugieren que ha mejorado su dominio y su confianza en situaciones de alto riesgo.
El movimiento de los Yankees también encaja en su estrategia más amplia de identificar opciones rentables para el bullpen. Con los mejores relevistas cobrando grandes salarios en la agencia libre, jugadores como Castro ofrecen una alternativa de bajo coste y alto valor añadido.
Atributos físicos y repertorio de lanzamientos prometedores

Castro mide 1,80 m y pesa 85 kg. Tiene una bola rápida que alcanza los 97 mph, una potente bola curva afilada y un cambio desvanecido. Esa mezcla de tres lanzamientos le permite atacar a los bateadores con eficacia desde ambos lados del plato.
Su bola rápida prepara sus lanzamientos de ruptura, y su bola curva sigue siendo su principal arma para ponchar. El cambio le ayuda a neutralizar a los bateadores zurdos, dándole el arsenal equilibrado necesario para triunfar en los bullpens modernos.
El diestro de Maracay se suma a la fuerte presencia venezolana de los Yankees, uniéndose a nombres como Gleyber Torres, Oswaldo Cabrera y Luis Gil, que también avanzaron a través del programa internacional de la organización.
Durante su etapa con los Gigantes, Castro ponchó al 32,8 por ciento de los bateadores y mantuvo a los rivales en una media de bateo de 0,195 en 44 entradas para Triple-A Sacramento. Esos números demostraron su capacidad para dominar cuando estaba sano, rasgos que llamaron la atención de los Yankees.
Las implicaciones de la lista crean oportunidades
La reorganización de la plantilla de los Yankees creó una vacante ideal para Castro. Con múltiples interrogantes en el bullpen de cara a 2026, incluido el incierto estado de Devin Williams, su incorporación llega en el momento perfecto.
Williams perdió su papel de cerrador tras una difícil temporada 2025. En un partido memorable, no retiró a ninguno de los tres bateadores a los que se enfrentó en la novena entrada de una ventaja de 2-1 de los Yankees. Su inconsistencia y su posible marcha en la agencia libre obligaron a los Yankees a considerar sustitutos internos.
Esa situación beneficia a Castro. Entrará en los entrenamientos de primavera con una oportunidad real de ganarse un puesto en el bullpen. Su temporada de recuperación, unida a la necesidad de los Yankees de contar con opciones de relevo fiables, le posiciona como un fuerte aspirante a un papel en las Grandes Ligas.
Para los Yankees, Castro representa algo más que una adición de profundidad. Si mantiene su progreso de 2025 en la próxima temporada, podría ayudar a estabilizar un bullpen que tuvo problemas en momentos clave el año pasado. Su capacidad para lanzar varias entradas y manejar situaciones de presión aumenta su valor.
La decisión de los Yankees de incluir a Castro en la lista de 40 jugadores refleja tanto reconocimiento como planificación. Con Williams cerca de la agencia libre y la oficina principal haciendo hincapié en la flexibilidad de la nómina, la aparición de Castro les proporciona una solución rentable para 2026.
Si mantiene su forma durante los entrenamientos de primavera, podría convertirse en uno de los colaboradores más sorprendentes de los Yankees la próxima temporada. Su viaje, marcado por la resistencia, la recuperación y la persistencia, le ha llevado al borde de una gran oportunidad. Ahora, bajo las brillantes luces del Yankee Stadium, Kervin Castro tiene la oportunidad de demostrar que su regreso es completo.
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