La derrota por 5-4 de los Yankees ante los Rays, ante 25.007 espectadores en el Tropicana Field, se decidió por un error defensivo muy costoso del jardinero izquierdo Jake Bauers en la séptima entrada. Pero lucharon con valentía hasta que se quedaron aún más atrás en el marcador.
Con esta victoria, los Rays (27-6) tienen ahora una ventaja de 10 partidos en la división sobre los Yankees (17-16), que llevan ocho derrotas seguidas. Cuando le volvieron a preguntar sobre la desventaja que tenían en la división al principio de la temporada, el entrenador Aaron Boone respondió:
«Es una temporada larguísima y ahora mismo estamos dándolo todo». «Ahora mismo lo estamos pasando mal. Pero tenemos que encontrar la manera y los chicos se están dejando la piel».
¿Dónde se torció todo?
Jhony Brito, que fue el lanzador titular de los Yankees y aguantó cuatro entradas, fue el responsable de una desventaja de cuatro carreras al encajar dos jonrones en la tercera entrada. Frente al lanzador diestro de los Rays, Yonny Chirinos, los Yankees no consiguieron ningún hit hasta la cuarta entrada, pero al final lo sacaron del partido en la sexta y empataron el partido poco después.
Con un out, Anthony Rizzo inició la remontada con un sencillo. Gleyber Torres la remató con un doble impulsor que puso el marcador en 4-1. Chirinos concedió una base por bolas a DJ LeMahieu y, a continuación, entró el relevista zurdo Garrett Cleavinger, que ponchó a Willie Calhoun para conseguir el segundo out.

Tras ir perdiendo 4-0 al principio, los Yankees remontaron gracias a un jonrón de tres carreras de Harrison Bader en la sexta entrada, pero volvieron a quedarse atrás en la séptima por una jugada que se debería haber defendido. Bader conectó un jonrón de tres carreras de 436 pies hacia el hueco entre el centro y la izquierda del campo, recuperando su forma de octubre para poner el 4-4. Bader mandó fuera del campo una bola rápida de 96 mph, tiró el bate y señaló hacia el banquillo de los Yankees mientras corría por la línea de primera base.
Wander Franco conectó un batazo de línea hacia el campo izquierdo en la séptima entrada. Bauers retrocedió y saltó para intentar atraparla, pero la pelota se le escapó entre los dedos. El relevo tardío permitió a Yandy Díaz anotar desde la primera base y darle a su equipo una ventaja de 5-4.
En la parte baja de la octava entrada, los Yankees podrían haber remontado el partido. Con un out, LeMahieu llegó a base gracias a un hit al cuadro y acabó anotando gracias a un doble de Kyle Higashioka como bateador suplente. La carrera del empate estaba a solo 90 pies de distancia cuando Bader bateó una bola alta al campo corto e Isiah Kiner-Falefa se ponchó como bateador suplente, sustituyendo al zurdo Bauers frente al zurdo Colin Poche. Con dos outs en la novena entrada, Anthony Volpe conectó un sencillo ante el cerrador de los Rays, Jason Adam, pero el partido terminó cuando Anthony Rizzo bateó una línea al centro.
El costoso error de Bauers
En la parte baja de la séptima entrada, con un out y un corredor en primera, Wander Franco conectó un batazo de línea hacia el jardín izquierdo contra Jimmy Cordero. Bauers retrocedió y saltó para intentar atraparla. Mientras Yandy Dáz corría por las bases con la carrera ganadora, la pelota rebotó en el guante de Bauers y rodó hacia la valla. La derrota por 5-4 de los Yankees ante los Rays el viernes por la noche en el Tropicana Field puso el broche final a un intenso primer enfrentamiento de la temporada entre dos rivales de la División Este de la Liga Americana.
El árbitro de home, Dan Merzel, declaró primero a Dáz fuera por pasar corriendo junto al receptor José Treviño sin deslizarse. En el banquillo visitante, los Yankees lo celebraron un rato antes de darse cuenta de que los Rays pensaban presentar una impugnación. El entrenador Aaron Boone probablemente diría: «Pensábamos que estaba a salvo».
En la parte baja de la séptima entrada, con un out y un corredor en primera, Wander Franco conectó un batazo de línea hacia el jardín izquierdo contra Jimmy Cordero. Bauers retrocedió y saltó para intentar atraparla. Mientras Yandy Dáz corría por las bases con la carrera ganadora, la pelota rebotó en el guante de Bauers y rodó hacia la valla. La derrota por 5-4 de los Yankees ante los Rays el viernes por la noche en el Tropicana Field puso el broche final a un intenso primer enfrentamiento de la temporada entre dos rivales de la División Este de la Liga Americana.
Según Bauers:
«Esa pelota había que atraparla. La calculé mal y salté mal. No pude recuperarme. Si hubiera hecho esa jugada, no estaríamos en esta situación. No hay excusas».
La pelea en el banquillo
Después de que Randy Arozarena recibiera dos golpes en dos turnos al bate tras su jonrón en la primera entrada, la tensión subió y se amonestó a ambos equipos en la quinta entrada. En la tercera entrada, Brito le dio un pelotazo, lo que provocó abucheos; en la quinta entrada, Albert Abreu le dio a un Arozarena descontento con un sinker, lo que llevó a los árbitros a dar una advertencia a ambos banquillos.

Tanner Swanson, el entrenador de receptores de los Yankees, y Kyle Snyder, el entrenador de lanzadores de los Rays, parecían estar discutiendo en los banquillos, pero eso no afectó en absoluto al resto del partido.
En palabras de Boone: «No estamos intentando darle a nadie».
Cuando el entrenador de los Rays, Kevin Cash, protestó porque su equipo había sido sancionado por haber golpeado dos veces a un jugador destacado, los árbitros expulsaron a ambos banquillos. Abreu le dijo a Arozarena en el campo que creía que los golpes habían sido accidentales, para calmar los ánimos, y los Rays acabaron llegando a la misma conclusión.
Los Yankees perdieron el partido
Los Yankees (17-16) ya están a 10 partidos de los Rays en la División Este de la Liga Americana. Es la primera vez que se enfrentan a una desventaja de dos dígitos en la división desde 1984, cuando iban 10 partidos por detrás de los Tigers tras solo 19 partidos de la temporada. Que se repitiera esa situación irritó a Boone durante una acalorada rueda de prensa tras el partido.
«Tenemos que salir ahí fuera y jugar», declaró. «No me importa cuál sea el resultado».
Según él, si lo hacían, estarían en una buena posición. Les dijo que se pusieran en contacto con él mañana para ver qué importancia tenía. Insistió en que era importante e incluso sugirió preguntar si era una cifra de dos dígitos. Entendía que tenían que hacerlo bien y rendir al máximo; de lo contrario, no serviría de nada. Boone reconoció que era una temporada larga y que ahora mismo estaban pasando por un mal momento. Dijo que tenían que encontrar una solución, pero añadió que el equipo se estaba esforzando mucho.
El hecho de que no estemos en 1984 tranquiliza a Boone y a los Yankees. Como por aquel entonces no existían los comodines, los Yankees están ahora a solo dos partidos de una plaza en los playoffs según el formato actual de la postemporada. Sin embargo, no se puede negar que su posición actual está más por debajo de lo esperado debido a una combinación de lesiones y malos resultados.
«Aún es muy pronto», comentó Harrison Bader. «Estamos empezando a coger el ritmo y seguimos jugando muy bien al béisbol. Así que no hay nada de qué preocuparse».

















