En la novena entrada, Ron Marinaccio eliminó con éxito a Marcus Semien con dos corredores en base, asegurándose así su primer salvamento de la semana y la victoria para los Yankees de Nueva York. Clay Holmes también tuvo un papel clave al dejar a dos corredores en base en la octava entrada. Los Yankees lograron defender su escasa ventaja de 1-0 y derrotaron por los pelos a los formidables Rangers de Texas el sábado.
Esta victoria se debió en gran parte a la impresionante actuación de Luis Severino, que lanzó seis entradas sin encajar ninguna carrera, y a la contribución de Billy McKinney con un jonrón solitario en la cuarta entrada.
Los Yankees se vieron enfrentados a un reto constante contra los Rangers, así como contra otros rivales, ante la ausencia de Aaron Judge. Sin embargo, su cuerpo de lanzadores dio un paso al frente y se encargó de que el equipo necesitara muy poca potencia ofensiva para llevarse las victorias.
Habría sido difícil predecir que los Yankees limitarían a solo una carrera a la mejor ofensiva de la Liga Americana. Sobre todo teniendo en cuenta que su lanzador titular había tenido problemas este mes con una ERA cercana a 10 y que su propia alineación no estaba rindiendo lo suficiente. Sin embargo, contra todo pronóstico, los Yankees lo consiguieron el sábado. El partido estuvo lleno de momentos de tensión, pero al final, el bullpen de los Yankees salió victorioso, superando los retos a los que se enfrentaba.
El pitcheo de los Yankees se llevó la victoria
Luis Severino lideró la iniciativa, con el apoyo de cuatro relevos que cumplieron a la perfección con su papel, y los Yankees lograron mantener a raya a la potente ofensiva de los Rangers. El marcador final de 1-0 a favor de los Yankees lo presenció un público que llenó el Yankee Stadium hasta la última plaza, con 46.018 espectadores.
Cuando el lanzador diestro subió al montículo, llevaba a cuestas una carga considerable debido a sus últimas actuaciones. En sus últimas cuatro salidas como titular, ya había encajado al menos cuatro carreras limpias en cada una de ellas, lo que se tradujo en una asombrosa media de carreras limpias permitidas (ERA) de 9,16 en el mes de junio.

Severino se las apañó bien con cinco hits antes de pasarle el relevo al bullpen. Sin embargo, el momento clave llegó en la octava entrada, cuando Wandy Peralta se vio en una situación complicada tras permitir sencillos consecutivos a Marcus Semien y Corey Seager, lo que preparó el terreno para un momento decisivo del partido.
Severino se recuperó a lo grande tras una racha de salidas por debajo de lo esperado. En la séptima entrada, dejó el partido en manos del bullpen de los Yankees con una escasa ventaja de una carrera y, aunque hubo algunos momentos de tensión, el bullpen de los Yankees supo mantener la ventaja y se llevó la victoria con un poco de emoción.
Tommy Kahnle hizo una actuación espectacular en la séptima entrada.
En la octava entrada, Wandy Peralta se vio en una situación complicada con dos corredores en base. Sin embargo, Clay Holmes acudió al rescate: entró en el partido y salió airosamente del apuro al forzar a Adolis García a batear una roleta y ponchar a Josh Jung.
Antes de ese momento decisivo, Peralta dejó claro quién mandaba al ponchar a Nathaniel Lowe. Tras la impresionante actuación de Peralta, Clay Holmes entró en el partido y, con mucha habilidad, obligó a Adolis García a batear una bola alta fuera del campo antes de ponchar a Josh Jung, lo que acabó con la remontada del equipo contrario.
Ron Marinaccio consiguió el segundo salvamento de su carrera en la novena entrada. Sin embargo, a pesar de ser el lanzador más descansado de los Yankees, tuvo que enfrentarse a algunas dificultades, ya que permitió un sencillo de Jonah Heim al inicio de la entrada y concedió una base por bolas a Mitch Garver.
Aun así, el lanzador diestro demostró su fortaleza al recuperarse con fuerza. Respondió ponchando a Ezequiel Durán y a Leody Taveras, y volvió a tomar el control del partido. Al final, Marcus Semien bateó una bola alta, lo que supuso un out crucial para el equipo.
Boone expresó su admiración por la valentía de Marinaccio y destacó que, sea cual sea la situación, siempre demuestra coraje en el montículo. Reconoció que la actuación de Marinaccio le valió su segundo salvamento de la temporada y de toda su carrera.
Al subir al montículo por tercera vez en solo cuatro partidos, Kahnle y Peralta tenían que soportar una gran carga de trabajo, mientras que Holmes lanzaba dos días seguidos. Conscientes de que el margen de error era muy estrecho, los Yankees sabían lo importante que era conseguir cada out y aprovechar cada oportunidad para hacer jugadas decisivas.
Una victoria ajustada para los Yankees

Los Yankees lograron anotar su única carrera en la cuarta entrada, gracias al potente cuarto jonrón de la temporada de McKinney. Cabe destacar que McKinney ha conseguido llegar a base en los 15 partidos en los que ha participado esta temporada, lo cual es un logro notable en medio de un montón de actuaciones ofensivas decepcionantes.
Los Yankees se encontraron en una situación en la que solo necesitaban esa única carrera, gracias a la excepcional actuación de Severino. Severino, que había pasado apuros con una efectividad de 9,16 en sus cuatro últimas salidas, logró darle la vuelta a la situación y cuajar su mejor actuación del año.
El lanzador diestro de los Yankees demostró ser justo lo que el equipo necesitaba, con una actuación espectacular a lo largo de seis entradas sin encajar ninguna carrera. Durante esa impresionante racha, solo permitió cinco hits y dos bases por bolas.
Con un corte de pelo elegante y nostálgico, lució un look retro que recordaba a una temporada pasada, cuando se ganó el reconocimiento al quedar tercero en la votación al premio Cy Young de la Liga Americana.
Dijo que quería recuperar el nivel que tenía en 2017 y señaló que su decisión de cambiarse de peinado formaba parte de ese esfuerzo, todo ello con una sonrisa en la cara.
Aunque Severino no acertó siempre con sus lanzamientos, se las arregló para salir del apuro una y otra vez, a menudo con la ayuda de Bauers, sobre todo en la primera entrada.
En una jugada en la que había corredores en primera y segunda base con dos outs, Jung conectó un buen sencillo al campo derecho, lo que llevó a los Rangers a poner a prueba el brazo de Bauers.
Bauers lanzó con precisión a home, directamente a Kyle Higashioka, lo que provocó que Nathaniel Lowe fuera eliminado por toque, lo que supuso el out definitivo de la entrada. Bauers admitió que, en el fondo, esperaba que Lowe, que no destacaba precisamente por su velocidad, intentara correr.
Bauers habló de esa tendencia común a querer evaluar la capacidad de lanzamiento de un jugador de campo, señalando que siempre hay una inclinación natural a poner a prueba, en cierta medida, la potencia de su brazo.
El único hit de los Rangers en tres intentos con corredores en posición de anotar contra Severino fue su único éxito en esas situaciones.
La actuación de los lanzadores de los Yankees no fue perfecta, pero siempre estuvieron a la altura de las circunstancias, algo imprescindible ante la ausencia de Judge.
Severino reconoció la realidad de los Yankees sin Judge y destacó la necesidad de que el equipo aproveche al máximo los recursos de los que dispone y se esfuerce por conseguir victorias, afirmando: «Tenemos que salir al campo con lo que tenemos e intentar ganar los partidos».
Boone ha notado que el lanzador diestro ha mejorado, aunque sea de forma sutil.
Boone señaló que, tras experimentar un ligero descenso en la eficacia de su bola rápida a lo largo de una salida y media, Severino pareció recuperar su potencia durante el partido contra los Mets del 13 de junio. Esta evolución positiva continuó en el partido contra Boston del 18 de junio. Sin embargo, Boone mencionó que sigue habiendo cierta irregularidad en los lanzamientos secundarios de Severino.
Boone expresó su esperanza de que la bola rápida de Severino, que alcanzó una media de 97,2 mph, mantuviera su dinamismo y potencia, al tiempo que se proponía que el slider alcanzara todo su potencial como arma formidable.
Cuando le preguntaron si había notado algún indicio de frustración en Severino, que suele expresar su deseo de mejorar, Boone respondió que no. Dijo que no había notado ninguna frustración por parte de Severino.
Boone comentó que, en sus interacciones habituales, Severino parece ser el mismo de siempre. Aunque reconoció que puede haber algún que otro momento de desacuerdo durante un partido, Boone destacó que, en general, Severino sigue siendo fiel a sí mismo.
El equipo dirigido por Aaron Boone aspira a llevarse la victoria de la serie con la ayuda de Gerrit Cole como lanzador titular este domingo.
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