NUEVA YORK — Jack Curry señaló que la tercera base es la posición en la que los Yankees tienen más posibilidades de reforzar el equipo, según dijo en su reciente aparición en el programa «The Michael Kay Show».
Sin embargo, los Yankees tienen un problema en tercera base que quizá no se pueda resolver solo con otro bateador potente.
Ryan McMahon ha bateado .211, con un porcentaje de embasado de .289 y un porcentaje de slugging de .349 desde que llegó a Nueva York. Sus dificultades ofensivas han dado pie a rumores de traspaso durante la temporada baja, y podría surgir una alternativa del abarrotado cuadro interior de otro equipo.
Un rival de la división ofrece un posible intercambio. Los Orioles buscan refuerzos para la rotación y los jardines, y siguen abiertos a negociar traspasos que incluyan a casi toda su plantilla, según un informe de Andy Kostka.
La complicación es que uno de sus jóvenes bateadores de poder ha mejorado tras perder su puesto como titular en tercera base. Su bate terminó la temporada con argumentos más sólidos para ganarse minutos de juego que su guante.
Un precedente en la División Este de la Liga Americana abre la puerta a los traspasos
El jugador de campo de los Orioles, Coby Mayo, ha surgido como posible objetivo de los Yankees tras batear 24 jonrones y sumar 63 carreras impulsadas en 132 partidos. De momento, solo se trata de una propuesta de traspaso, sin que haya negociaciones confirmadas que involucren a Mayo.
Este jugador de 24 años terminó la temporada 2026 con un promedio de bateo de 0,228 y un porcentaje de slugging de 0,461. Su potencia podría suponer un impulso para los Yankees, pero el camino hasta alcanzar esas cifras fue tan irregular que sus estadísticas de toda la temporada no reflejan del todo su progreso.
Mayo llegó a julio con un promedio de bateo de .190/.260/.376. Después registró unas cifras de OPS mensuales de .924 en julio, .873 en agosto y .878 en septiembre. La mejora duró tres meses, lo que le dio a su final de temporada más peso que un simple repunte de septiembre.
Su éxito inicial frente a los lanzadores zurdos también se tradujo en mejores resultados contra los diestros. Para los Yankees, esa diferencia influye en si se le ve como un bateador diestro complementario o como alguien que puede hacerse con un puesto más importante en la alineación.
Baltimore tiene a Mayo bajo contrato hasta la temporada 2031, y su agencia libre está prevista para 2032. Ficharlo implicaría, por tanto, planificar la plantilla para varias temporadas, en lugar de un fichaje a corto plazo.
Las posibilidades de una operación
El abarrotado cuadro interior de Baltimore es otra de las razones por las que ha surgido esta idea. El regreso de Jordan Westburg tras su operación de codo se sumaría a un grupo en el que ya están Mayo, Blaze Alexander y Christian Encarnación-Strand. Alonso ocupa la primera base.
Las dificultades de Mayo en el campo contribuyeron a que el puesto de tercera base de Baltimore siguiera sin estar claro. Christian Encarnación-Strand acabó acaparando gran parte del tiempo de juego en esa posición y bateó .277/.325/.513 en 58 partidos.
Jordan Westburg supone otra opción si vuelve en plena forma tras la operación de codo. Se perdió la temporada 2026, pero su presencia en los planes de Baltimore complica el camino de Mayo hacia un puesto de titular.
Tanto Westburg como Mayo son bateadores diestros, lo que limita la posibilidad de formar un platoon convencional entre ellos. Alonso ocupa la primera base. Así que a Baltimore le toca sopesar la flexibilidad posicional frente a su necesidad de lanzadores.
Los Yankees también mantuvieron conversaciones serias con Baltimore sobre el receptor, y entre las piezas solicitadas estaban Rodríguez y, o bien Warren, o bien Weathers. Así que no hay que dar por hecho que la rivalidad entre divisiones descarte automáticamente otro acuerdo.
Los Orioles necesitan lanzadores. Eso hace que haya un posible interés por la plantilla de lanzadores de los Yankees. Will Warren, Clarke Schmidt, Ryan Weathers y Luis Gil, junto con los jóvenes promesas Elmer Rodríguez y Carlos Lagrange, entran en el debate sobre posibles fichajes.
Análisis estadístico original: dos tercios de la potencia contra los zurdos
Las estadísticas de Baseball Savant de la MLB muestran por qué Mayo supone una decisión concreta para los Yankees. Consiguió 16 de sus 24 jonrones contra lanzadores zurdos, a pesar de enfrentarse a ellos solo en 163 de sus 454 turnos al bate.
Según esos totales, el 66,7 % de sus jonrones se produjeron en el 35,9 % de sus oportunidades. Su OPS fue de 1,105 contra lanzadores zurdos y de 0,567 contra lanzadores diestros, una diferencia de 538 puntos.
Esa distribución respalda claramente un papel inmediato contra los zurdos. También muestra por qué hay que analizar con más detenimiento la idea de extrapolar el total de jonrones a una mejora en la tercera base como titular.
Hubo una mejora general: su OPS subió de 0,659 antes del parón del All-Star a 0,877 después. Se fue ponchado en el 27,9 % de sus turnos al bate en la segunda mitad de la temporada, frente al 32,5 % anterior, según los datos de la MLB.
Si comparas el porcentaje de slugging de Mayo en 2026 (0,461) con el de McMahon (0,349) durante su etapa en los Yankees, sale una diferencia de 112 puntos. Ese cálculo se basa en periodos diferentes, pero ilustra por qué la potencia de Mayo resulta tan atractiva en las especulaciones sobre traspasos.
La diferencia es considerablemente mayor que los 17 puntos que les separan en el promedio de bateo. El atractivo de Mayo radica en su capacidad para conectar hits de más de una base, más que en una mejora espectacular en la frecuencia con la que consigue un hit.
Para los Yankees, eso hace que su posición defensiva forme parte de la valoración. Un bateador que mejora la tercera base cada día tiene un papel diferente en la plantilla que uno que necesita jugar a menudo como bateador designado o ser sustituido en defensa en las últimas entradas.
El precio y su papel diario siguen sin estar claros
El final de temporada de Mayo reforzó el interés de Baltimore por retenerlo, así como su atractivo para otros clubes. Registró un OPS superior a 0,870 en cada uno de los tres últimos meses, lo que dio a los Orioles más de una breve racha positiva que evaluar.
Los Yankees también tendrían que valorar la carga defensiva. La MLB registra 67 partidos como titular en tercera base para Mayo en 2026, frente a los 37 como bateador designado. Sus 132 partidos no supusieron una temporada completa defendiendo esa posición.
Mantener a McMahon junto a Mayo supondría una configuración de plantilla diferente a la que se obtendría si se sustituyera directamente a McMahon. Los Yankees podrían ganar una opción diestra al tiempo que conservan a otro tercera base, pero el coste de la adquisición tendría que ajustarse a ese papel más limitado. Los años que le quedan a Baltimore de control sobre él significan que no tiene ninguna razón contractual inmediata para aceptar una contraprestación rebajada.
Para los Yankees, la incógnita es si esa mejora se traduce en un tercera base titular por el que merezca la pena ceder a un lanzador. Baltimore tiene alternativas en esa posición y necesidades en otras, pero, a fecha de 5 de noviembre, no ha salido a la luz ninguna oferta confirmada por Mayo ni se ha acordado ningún marco de intercambio.
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