A medida que se acerca la temporada 2025, y con las nuevas incorporaciones al cuerpo de lanzadores, Max Fried y Devin Williams, sigue habiendo un gran vacío en el núcleo de relevos: un relevista zurdo de confianza.
Un hueco que los Yankees no pudieron cubrir
Cuando Wandy Peralta se marchó a San Diego con un contrato de cuatro años y 16,5 millones de dólares a principios de 2024, los Yankees perdieron a un jugador de probada eficacia. Durante su etapa en el Bronx, Peralta se había consolidado como un relevista de confianza, sobre todo en situaciones de alta presión.
Durante su etapa con los Yankees (2021-2023), su balance fue el siguiente:
- Partidos disputados: 154
- ERA: 2,93
- WHIP: 1,15
- Promedio de bateo de los rivales: 0,210
- Punto fuerte: En 2023 mantuvo a los bateadores zurdos en un promedio de .138
A pesar de estas cifras, los Yankees no le hicieron una oferta formal para retenerlo, alegando que su prioridad era la flexibilidad financiera. Esa flexibilidad llevó a una reestructuración del bullpen que se apoyaba en gran medida en lanzadores diestros, lo que dejó a los Yankees en una posición vulnerable frente a alineaciones con muchos bateadores zurdos. A lo largo de la temporada, este enfoque planteó retos tácticos, sobre todo en los enfrentamientos de división contra equipos con potentes bateadores zurdos.
El momento de la Serie Mundial
En el primer partido de la Serie Mundial, los Yankees se encontraron en una situación delicada. Aferrándose a una escasa ventaja, Aaron Boone recurrió a Néstor Cortés en la décima entrada para enfrentarse a Freddie Freeman con las bases llenas. La decisión llamó la atención, ya que Cortés, un lanzador que antes era abridor, no estaba acostumbrado a situaciones de relevo de alta presión. ¿El resultado? Un grand slam espectacular que le dio la vuelta al partido y, al final, dejó a los Dodgers en posición de ganar la serie en cinco partidos.

Es difícil no preguntarse: ¿habría sido Wandy Peralta la mejor opción en ese momento? Como lanzador acostumbrado a este tipo de situaciones, la capacidad de Peralta para provocar contactos débiles y su historial probado contra bateadores zurdos podrían haber cambiado el resultado. En cambio, el hecho de que los Yankees recurrieran a un abridor fuera de su posición puso de manifiesto el enorme vacío que dejó la marcha de Peralta.
Si lo miramos en su conjunto, el uso que hicieron los Yankees del bullpen a lo largo de la serie puso de manifiesto su falta de flexibilidad situacional. Al no contar con un relevista zurdo especializado, Boone se vio a menudo obligado a elegir entre alargar la actuación de sus fiables lanzadores diestros o pedir a los lanzadores que actuaran fuera de sus roles habituales. Las estadísticas lo dicen todo: los relevos de los Yankees se enfrentaron a 42 bateadores zurdos en situaciones de alta presión durante la serie, y los lanzadores diestros se encargaron de 38 de esos enfrentamientos.
La temporada 2024 de Peralta en San Diego
Mientras los Yankees se las apañaban para cubrir las carencias de su bullpen, Peralta cuajó una temporada sólida con los Padres. Jugó 46 partidos, con una efectividad de 3,99 y un WHIP de 1,20, lo que aportó estabilidad al bullpen de los Padres. Aunque no fue tan dominante como en la temporada de 2023, la experiencia y la regularidad de Peralta eran justo lo que les faltaba a los Yankees.
La cuestión de la configuración de la plantilla
La decisión de seguir adelante sin Peralta reflejaba un cambio filosófico más amplio en la configuración de los bullpens en todo el béisbol. Muchos equipos han dejado de lado a los relevistas especializados y ahora prefieren a lanzadores que puedan enfrentarse con eficacia a bateadores de ambos lados. El enfoque de los Yankees no era necesariamente erróneo: su bullpen se situó entre los mejores de la liga en varias categorías durante la temporada regular.
Sin embargo, la postemporada suele exigir estrategias diferentes a las que se usan en la temporada regular. La alineación de los Dodgers, repleta de potentes bateadores zurdos como Freeman, Muncy y Bellinger, dejó al descubierto esta vulnerabilidad en el peor momento posible. El buen rendimiento de Peralta en San Diego (3,99 de ERA, 1,20 de WHIP) sugiere que podría haber aportado valor, aunque sus números también indican un cierto retroceso respecto a su mejor momento con los Yankees.
¿Podría haber cambiado el curso de la historia el hecho de que se quedaran con Peralta? Nunca lo sabremos con certeza. Lo que sí es seguro, sin embargo, es que los Yankees deben solucionar esta deficiencia tan evidente en su bullpen si quieren volver a la Serie Mundial en 2025. Ya sea mediante la formación de jugadores propios o fichajes externos, no pueden permitirse repetir los errores de 2024. La sombra de Wandy Peralta —y de lo que podría haber sido— seguirá pesando hasta que lo hagan.
¿Qué te parece? Deja tu comentario aquí abajo.


















